La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés) inició la revisión de las presentaciones de información de J.P. Morgan Chase & Co, relacionadas con la pérdida de 2,000 millones de dólares.

De acuerdo con información de Wall Street Journal, la revisión se encuentra en una etapa inicial y no ha avanzado al estado de una investigación formal. Las autoridades analizan aspectos contables y sobre la divulgación de la información relacionada con las pérdidas, y si éstas fueron informadas con tiempo a los inversionistas.

Las revisiones son de rutina luego de que empresas públicas informan pérdidas inesperadas que generan fuertes bajas en sus acciones.

La presidenta de la SEC, Mary Schapiro, dijo el viernes a la prensa que es "seguro decir que todos los reguladores están concentrados en esto", informó Fox Business Network. Un portavoz de la SEC declinó entregar comentarios.

FED DE NY SABÍA SOBRE PÉRDIDAS

El Banco de la Reserva Federal de Nueva York estaba al tanto de las pérdidas operacionales del grupo financiero JPMorgan Chase & Co y está vigilando la situación, dijo una fuente cercana con la situación.

El banco de la Fed, que es el principal regulador de JPMorgan, busca asegurarse de que las entidades estén bien capitalizados como para soportar errores operacionales como estos, pero no prevenirlos, dijo la fuente.

ACCIONEN CAEN Y GOLPEAN A WALL STREET

El banco estadounidense JPMorgan Chase perdió alrededor de 14,000 millones de dólares de capitalización bursátil este viernes, luego de que anunciara pérdidas de 2,000 millones de dólares por "errores" y "falta de rigor" en operaciones financieras.

La caída de este gigante de la banca arrastró a Wall Street. El mayor piso bursátil del mundo cerró la última jornada de la semana con su indicador estrella, el Dow Jones, en baja de 0,27%.

JPMorgan se hundió 9.3% y terminó a 36,96 dólares por papel.

El grupo investiga el origen de las pérdidas, pero Dimon ya adelantó que se cometieron "muchos errores" y que hubo "falta de rigor y decisiones equivocadas" en esas operaciones.

La prensa y los círculos financieros señalan enseguida el papel de un trader francés, Bruno Michel Iksil, que opera para JPMorgan en Londres. Hasta ahora era conocido como "la ballena de Londres", en referencia a las enormes sumas que manejaba en sus posiciones. Pero este viernes su apodo cambió a "Voldemort", gracias a un colega anónimo que lo bautizó como el villano de inmensos poderes de la saga Harry Potter.

Las pérdidas suponen una verdadera humillación para Dimon -- uno de los "reyes" de Wall Street -- y para el propio JPMorgan, que había logrado sortear la debacle financiera de 2008 mucho mejor que sus rivales.

Esta pérdida se produjo porque JPMorgan quiso cubrir su exposición a créditos, lo que representa el "mayor" riesgo para el grupo. Para ello, adquirió masivamente seguros contra impago de deuda (los "credit default swap" - CDS), que permiten protegerse contra el eventual impago de una institución.

En esas operaciones, hubo "una mala estrategia, mal ejecutada", reconoció Dimon.

Considerado como uno de los bancos mejor administrados tras su gestión de la crisis de 2008, convertido en 2011 en el mayor banco de Estados Unidos por volumen de activos por delante de Bank of America, JPMorgan Chase dio con este anuncio, y paradójicamente, un impulso a la ley de reforma financiera Dodd-Frank, a la que se opone firmemente.

Esta costosa pérdida, puso nuevamente en el tapete el corazón de esta reforma, la regla Volker, que prevé prohibir a los bancos el corretaje con activos propios y para su beneficio, y también apunta a limitar drásticamente sus actividades en los productos derivados por causa de la poca transparencia de ese mercado. Esta "regla" es una de las disposiciones de la ley Dodd-Frank más criticadas por los bancos, que hasta ahora obtuvieron que se pospusiera su aplicación.

Paul Volcker es asesor económico del presidente Barack Obama.

Desde el espectro político, algunos legisladores fustigaron a JPMorgan.

El senador estadounidense Carl Levin, coautor de la reglamentación Volcker, condenó de inmediato las "enormes pérdidas de JP Morgan" que son, para él, "la más reciente prueba de que lo que los bancos llaman 'una cobertura de riesgo' son a menudo arriesgadas apuestas que los bancos (...) no deben asumir".

Para Barney Frank, uno de los arquitectos de la ley de regulación financiera de 2010, "el argumento según el cual las instituciones financieras no necesitan nuevas reglas para evitar acciones irresponsables como las que llevaron a la crisis de 2008 es hoy 2.000 millones de dólares más difícil de creer".

Dimon siempre se opuso a la reforma financiera y a cualquier endurecimiento de la regulación bancaria.

"Es una desgracia, habrá muchos comentaristas" que van a criticar por ello a JPMorgan, "pero tendremos que asumirlo", dijo Dimon, al ser interrogado al respecto.

apr / Con información de Reuters, Wall Street Journal y AFP