Ante un año de incertidumbre como consecuencia de los movimientos políticos y económicos que se espera ocurran en los próximos meses, la industria se prepara en sus estrategias de inversión.

De acuerdo con Grupo Bursátil Mexicano (GBM), la actividad económica de México presentará una aceleración modesta en 2018, y a medida que los riesgos comerciales y políticos disminuyan iniciará una recuperación gradual.

Elecciones

Durante el evento Perspectivas 2018 de GBM Fondos, Miriam Acuña, economista en jefe de la administradora, aseguró que el desarrollo de las próximas elecciones presidenciales en México estará generando incertidumbre en los mercados financieros, sin embargo, prevé que independientemente de quien resulte ganador no habrá cambios relevantes en política macroeconómica.

“Gane quien gane en julio hacer un cambio de política macroeconómica radical sería poco probable, creemos que el Congreso va a funcionar como un candado ante un cambio extraordinario pues para echar atrás una reforma se necesitan dos terceras partes del Congreso, lo cual parece complicado para partidos pequeños”.

“En el corto plazo vemos un crecimiento robusto, no vemos ningún riesgo económico, y en el largo plazo dependerá de la postura que tomen los candidatos”.

Asimismo, José Fierro, director de fondos de renta variable de GBM, indicó que en un entorno como el que está atravesando el país y con un proceso electoral de por medio, la volatilidad es normal más allá de quien resulte ganador. “Cada año electoral la Bolsa ha reaccionado de manera diferente, por lo cual no se pueden inferir movimientos futuros”.

Tipo de cambio

Aunado con el proceso electoral, otros de los temas que estarán moviendo la paridad serán la renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) y el impacto de la reforma fiscal de Estados Unidos. “Del TLCAN esperamos un resultado positivo en la renegociación, creemos que la reforma fiscal le ha quitado un poco de presión”, explica Acuña.

“Con lo que respecta a la reforma fiscal de EU, si bien México tiene la ventaja de los costos laborales, una falta de competitividad fiscal puede ocasionar cierta salida de flujos, sin embargo, esperamos una respuesta proactiva del gobierno, diversos organismos han recomendado a México bajar su tasa corporativa”.

La economista indicó que para este año se estima que el tipo de cambio concluya en un rango de 18.40 a 18.70  pesos y el crecimiento económico se ubique en 2.3 por ciento.

“Las principales variables que van a impulsar el crecimiento económico serán un incremento en la plataforma de producción petrolera y por otra parte una ligera recuperación en construcción, que habíamos visto que esta actividad estaba rezagada y que tras los sismos creció”.

Por su parte, Fernando Castro, director de fondos de deuda de GBM, indicó que con lo que respecta a las tasas de interés en México la tendencia es que Banco de México continuará incrementándolas. “No vemos espacio para que bajen las tasas este año, pero sí vemos que habrá aumento”.

Renta variable

De acuerdo con Fierro, para las inversiones en renta variable no será el mejor año, sin bien han crecido, se verán desfavorecidas por la incertidumbre preelectoral.

“Después de las elecciones no vamos a tener mucha claridad, no es el mejor año para los fondos de renta variable en términos de flujos. Han crecido menos que años pasados, y eso es por la incertidumbre, la clientela en México es bastante adversa al riesgo, no somos un país donde haya mucha gente agresiva en renta variable, lo dicen las estadísticas: 72% de los activos son de deuda”.

Agregó que este año en GBM se hicieron algunos ajustes en sus estrategias internacionales para ofrecer los mejores resultados, aunado a los cambios en los fondos GBMDOL y GBMUSD que pasaron de ser de deuda a renta variable. Este cambio se da para que estos portafolios tengan la posibilidad de invertir en Fondos de Deuda Indizados (ETF).

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