La mayoría de las entidades que conforman la banca de desarrollo siguió, al menos en el 2016, con crecimientos importantes de la cartera. La reforma financiera dio a este sector la facultad de actuar como banca de primer piso, es decir, prestar directamente a los diferentes sectores productivos, y ya no sólo a través de garantías.

De acuerdo con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), a diciembre del 2016 la cartera total de la banca de desarrollo creció 17.5% anual, y el saldo se ubicó en 876,609 millones de pesos. Al interior, el portafolio comercial repuntó 17.6%; el de consumo, 25.0%, y el de vivienda, apenas 0.6 por ciento.

Es Banobras la institución con la cartera de crédito más grande, con un saldo de 372,920 millones de pesos al cierre del 2016, un incremento anual de 10 por ciento. A éste le siguen Nacional Financiera (Nafin), con 214,313 millones, y un crecimiento de 25%; Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), con 192,598 millones y un alza de 27%; la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), con un saldo de 58,321 millones y un repunte de 15.2%; Banjército, con 36,291 millones, 19.3% más, y Bansefi, con 2,165 millones, una baja de 13.3% anual.

El segmento que registró el mayor aumento anual por monto fue el crédito a empresas, con 49,500 millones de pesos (17.9%), seguido de los préstamos a entidades financieras, con 46,000 millones (23.1%), y a entidades gubernamentales, con 29,800 millones (12.6%) , precisa la CNBV.

Aunque el Índice de Morosidad sigue en un nivel relativamente bajo, éste tuvo una ligera alza anual, al pasar de 1.09% en diciembre del 2015 a 1.27% en el mismo mes del 2016.

En Banobras es de 0.97%; el de Nafin, de 1.02%; el de Bancomext, 1.06%; el de la SHF, 4.75%; el de Banjército, 1.19%, y en Bansefi es donde ha habido un repunte importante, al pasar en el periodo de 5.96 a 6.33 por ciento.

En el 2016, la banca de desarrollo registró una utilidad de 5,800 millones de pesos, 37% más que en el 2015.

Usada como trampolín

Pero algo que también ha caracterizado a algunos bancos de desarrollo en los últimos años es el constante cambio de directores.

Es el caso de Bansefi, que en lo que va de la administración ya ha tenido cuatro directores diferentes.

Al inicio de la administración asumió el cargo de Bansefi Jorge Estefan Chidiac, quien después lo dejó para buscar otro puesto político. A sucederlo llegó Alejandra del Moral, quien también abandonó la dirección para irse a un puesto en el Gobierno del Estado de México. Luego asumió Fernanda Casanueva, quien apenas duró un par de semanas. El actual titular es Virgilio Andrade, ex titular de la Secretaría de la Función Pública.

Llegó un momento en que Bansefi, Bancomext, Banobras y Financiera Rural se quedaron sin cabeza al mismo tiempo.