La posibilidad de acceder a una parte de los ahorros previsionales de forma anticipada no sólo se discutió  en Chile. De hecho, se planteó en siete de los nueve países de la región donde está presente la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), que además de nuestra nación, contempla a Perú, República Dominicana, Bolivia, Colombia, Costa Rica y El Salvador.

Pero el camino no fue único y sólo en Chile y en Perú se concretaron. En el resto, no hay un patrón ni está cerrado el tema. En Colombia, por ejemplo, se plantea un 10% de retiro, que a juicio de los técnicos debe ser de las cuentas de cesantía de los trabajadores. Un símil del seguro chileno, lo que permitió frenar el retiro de fondos de pensiones, precisa la FIAP. Mientras que en Costa Rica se aspiraba a un retiro de hasta el 50%, en El Salvador propusieron un margen entre 30% y el 100% del saldo acumulado, sin reintegro alguno. De todas formas, en este último país, ya contaban con la figura de retiro incorporada, de hasta un 25% del saldo, sujeto a ciertas condiciones y con el compromiso de reintegrar los fondos o postergar la edad de jubilación.

En México, a partir de la crisis subprime se comenzó a permitir el retiro de fondos previsionales por motivos de cesantía. La FIAP aclara que en la práctica esto funciona como el seguro de cesantía, permitiendo sacar el monto más bajo entre el equivalente a los últimos tres meses de trabajo o el 11.5% de los fondos acumulados, con un límite para rescates una vez cada cinco años. En el contexto del Covid-19 surgió la propuesta de eliminar los cinco años de espera y fijar un retiro aproximado de 620 dólares, pero la idea se desechó.

En Perú, desde el 1 de mayo se puede retirar el 25% de los fondos individuales y a mediados de abril le agregaron la posibilidad de girar 2,000 soles, unos 550 dólares desde las cuentas individuales.

El presidente de la FIAP, Guillermo Arthur, califica de paradojal la situación del vecino país, porque incluso los afiliados al sistema de reparto, que compite con el sistema de cuentas individuales, solicitaron retirar fondos. Ante esto, la autoridad reguladora les recordó que dicho esquema no acumula fondos, ya que las cotizaciones se usan para pagar las pensiones de los jubilados actuales.

Uruguay es la única nación de la región donde no se propuso hacer retiros. Según Arthur esto tiene mucho que ver con el manejo efectivo de la pandemia. “Marcaron una importante diferencia, lo que redujo el impacto económico y aminoró el efecto en el empleo. Además, cuentan con un seguro de cesantía que entrega hasta 400 dólares”, detalla.

Al ser consultado sobre si el retiro debería ser normado en Chile, el también expresidente de la Asociación de AFP en Chile dice que existen razones que podrían justificar una norma de esta naturaleza, pero que tendría que estudiarse dentro de una reforma integral.