El pasado 30 de marzo, los integrantes de la Junta de Estabilidad Financiera (FSB, por su sigla en inglés) sostuvieron una teleconferencia para revisar las acciones que, desde cada país miembro y a nivel global, se están tomando para mitigar los riesgos originados por la pandemia del Covid-19 y apoyar el funcionamiento del mercado y mantener la provisión del crédito a los hogares y empresas.

El FSB coordina a nivel internacional el trabajo de las autoridades financieras de 24 países, incluido México, y organismos de normalización, además de que desarrolla y promueve la implementación de políticas regulatorias, supervisión y otras del sector financiero en interés de la estabilidad.

De acuerdo con una comunicación del organismo, un tema clave que se discutió en días pasados fue la naturaleza crítica de muchos servicios financieros, y la importancia de garantizar su funcionamiento.

Aunque se reconoció el hecho de que muchas instituciones financieras han instrumentado el trabajo desde casa entre sus colaboradores para mitigar la propagación del virus, se coincidió en la necesidad de que cierto personal esté en sitio.

Recomiendan a las autoridades de salud y seguridad que reconozcan a dichos trabajadores como personal esencial necesario para mantener una infraestructura crítica para el sistema financiero.

“Muchas empresas financieras han logrado cambiar con éxito a un trabajo remoto extenso en un tiempo relativamente corto. Sin embargo, para que muchas empresas de servicios financieros continúen desempeñando funciones críticas, se requiere un número limitado de personal esencial para estar en el sitio”, señaló el organismo.

Funciones críticas

Entre las funciones críticas a las que alude el FSB están: proporcionar acceso al consumidor a efectivo, pagos electrónicos y otros servicios bancarios y de préstamos; según corresponda, mantener abiertas las sucursales y centros de atención telefónica, y procesamiento de reclamos bajo programas de apoyo del gobierno.

También, las referentes a servicios de seguros, gestión de riesgos, respaldo de operaciones financieras, como datos de personal y centros de operaciones de seguridad, y apoyo a proveedores externos que brindan servicios básicos.

En este sentido, el FSB destacó que cuando las autoridades de salud pública implementan medidas de distanciamiento social, las empresas deben contar con planes de continuidad de negocio apropiados para respetar estas medidas y facilitar el trabajo desde casa siempre que sea posible, al tiempo que se garantiza la continuidad de las funciones críticas en los servicios financieros.

Precisó que la coordinación continua del FSB es particularmente esencial, dado que estas operaciones a menudo abarcan múltiples jurisdicciones, y destacó que sus miembros seguirán compartiendo información y coordinando acciones. El trabajo conjunto del FSB con relación al Covid-19 contempla, entre otras acciones: compartir regularmente información sobre amenazas de estabilidad financiera en evolución y sobre las medidas de política que las autoridades financieras están tomando.

Medidas del FSB para responder a la pandemia

• Apoyo crediticio

• Financiamiento y apoyo de liquidez

• Funcionamiento del mercado

• Continuidad operativa y comercial

• Medidas de la autoridad para continuidad del negocio

• Evaluación de riesgos y vulnerabilidades financieras

• Coordinación de respuestas políticas

• Nueva priorización del programa de trabajo