La banca acompañará a cualquier gobierno que emane de un proceso democrático y presentará a la próxima administración un plan estratégico que englobará la perspectiva del sector en materia de regulación, supervisión, innovación y de políticas públicas, destacó el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Marcos Martínez Gavica.

En la sesión inaugural de la Convención Bancaria en este puerto, ante el presidente Enrique Peña Nieto e invitados especiales, expuso que México de hoy más sólido y productivo con la renovación de las bases institucionales, como son las reformas estructurales, con las cuales el país es uno de los principales destinos de las inversiones.

El directivo refirió la situación compleja de la economía en 2017, pero hoy “lo peor ha quedado atrás”, por la renovada resistencia de la economía y por las decisiones acertadas de las autoridades.

Hoy, gracias a decisiones firmes, el país cuenta con un andamiaje que sienta las bases para enfrentar un mundo más competitivo y los avances en los diferentes rubros son muy significativos, argumentó el directivo del sector.

Durante su participación, adelantó que de cara al próximo cambio de administración, el sector prepara un plan estratégico que englobará la perspectiva sobre los pasos a seguir en materia de regulación, supervisión, innovación y políticas públicas.

Mismo que servirá de base para el trabajo conjunto con quién resulte electo y para que se enriquezca la visión respecto el papel que la banca jugará en los próximos seis años.

En ese sentido, reiteró que el papel de la industria continuará en seguir como un actor comprometido con México y su desarrollo.

“Nuestros planes de inversión para los siguientes años lo reafirman, somos una de las industrias que más invierten en el país, con objetivos cercanos a los 100,000 millones de pesos para los siguientes dos años”, abundó Martínez Gavica.

Como parte de este compromiso, añadió, la industria seguirá recordando las lecciones emprendidas de los momentos más críticos vividos por la economía.

“Podemos señalar con énfasis lo que no debe estar a discusión es la estabilidad macroeconómica, el respeto a las instituciones y a los derechos de propiedad, solo así podremos avanzar y estar seguro de haber aprendido las lecciones”, afirmó.