La economía mexicana confirmó su desaceleración, indicó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), al interpretar sus mediciones anticipadas de indicadores clave de la producción de manufacturas, consumo y los servicios.

El Indicador IMEF Manufacturero disminuyó 1.0 puntos en septiembre para cerrar en 49.8 unidades y pasar a zona de contracción, luego de haber permanecido seis meses en zona de expansión.

El Indicador IMEF varía en un intervalo de 0 a 100 puntos y el nivel de 50 puntos representa el umbral entre una expansión (mayor a 50) y una contracción (menor a 50), de la actividad económica.

A su vez, el Indicador IMEF No Manufacturero registró una disminución en septiembre de 0.3 puntos para cerrar en 50.1, manteniéndose en zona de expansión por siete meses consecutivos.

En general, durante septiembre nuevamente se presentó una desaceleración de la actividad económica, principalmente en el sector manufacturero.

Las tendencias-ciclo, tanto del sector manufacturero como del sector no manufacturero, permanecen en zona de expansión. No obstante, al ajustar por tamaño de empresa, el índice manufacturero descendió (marginalmente) a la zona de contracción mientras que el índice no manufacturero ascendió para regresar a zona de expansión.

“Estos resultados son congruentes con un debilitamiento de la demanda externa asociado a los problemas globales en las cadenas de suministros y el significativo aumento en los costos de transporte”, dijo el IMEF en su reporte mensual.

De esta manera, la información oportuna proveniente del Indicador IMEF analizada, juntamente con otra información de la coyuntura económica, apunta a que durante el tercer trimestre la actividad económica nacional sufrió una importante desaceleración, cuya magnitud conoceremos a fin de mes con la publicación de la estimación oportuna del PIB por parte del INEGI.

En su análisis de coyuntura, el IMEF indicó que la economía global sigue mostrando signos de recuperación de los niveles de actividad económica. No obstante, la pandemia sigue siendo uno de los riesgos a la baja más importantes, sobre todo, ante el avance desigual del proceso de vacunación.

En este contexto, se observa una clara diferencia entre el avance en países desarrollados y aquellos en desarrollo, lo que, a su vez, explica las diferencias en los estimados de crecimiento en cada una de las regiones.

roberto.morales@eleconomista.mx