Alicia Zamora Luna, alias "la Gorda", y su esposo Eduardo Torres Montes, instigadores de la turba que linchó a tres agentes de la Policía Federal Preventiva en San Juan Ixtayopan, Tláhuac, en noviembre de 2004, pertenecían a grupos radicales vinculados a movimientos armados.

Este señalamiento lo hizo Facundo Rosas Rosas, comisionado general de la Policía Federal, Facundo Rosas Rosas, en entrevista televisiva.

Después de seis años y medio de búsqueda, la corporación confirmó la identidad de ambos, aunque un año antes los había ubicado, pero no se lograba confirmar que eran ellos, después de que huyeron del lugar donde vivían en la delegación Tláhuac.

Rosas Rosas recordó que el 3 de diciembre del año 2004, en dicha población, un grupo de vecinos se dieron cuenta de que los tres policías realizaban acciones de inteligencia e investigación y de inmediato se les acusó de secuestradores.

Ello fue suficiente para que la gente se volcara en contra de ellos y comenzaron a golpearlos, e incluso los rociaron con gasolina y les prendieron fuego, hechos en los que dos de los uniformados perdieron la vida y uno más sufrió lesiones graves, de las que pudo recuperarse por completo meses después.

En la entrevista, Rosas Rosas hizo una serie de aclaraciones sobre la participación de estas personas, cuya captura se informó en esta misma semana y señaló que 'este matrimonio estaba vinculado con grupos de apoyo a movimientos armados, a grupos radicales vinculados particularmente con el movimiento de masas'.

Recordó que gracias a su capacidad de movilización de masas, ese matrimonio logró en aquella ocasión una respuesta inmediata de los habitantes de esta colonia 'para poder detectar a los oficiales de la entonces Policía Federal Preventiva y después a sabiendas de que no se trataba de presuntos secuestradores de menores', procedieron a lincharlos.

El jefe policiaco señaló que los grupos radicales cuentan normalmente con personas, como esta pareja que de manera específica son escogidos 'para llevar a cabo esta labor, para realizar bloqueos, para defender incluso a los detenidos, cuando son aprehendidos por la autoridad'.

Se trata, dijo, de grupos de la más diversa índole, forman un complejo, un tejido en torno a este tipo de movimientos que para ese entonces tenía cierta vigencia, 'entendamos que recientemente habían aparecido en el estado de Guerrero, de Oaxaca y previamente en el estado de Chiapas'.

Sobre la forma en que se logró la captura de estas personas, Rosas Rosas aseguró que fue resultado del análisis permanente de toda la información que quedó registrada en aquellos eventos del 2004, se procesó, se cotejó y validó todo el conjunto de datos para llegar hasta el lugar donde se encontraban.

Posteriormente, dijo, se llevaron a cabo labores de vigilancia, seguimiento, verificación de inmuebles y se encontró que Eduardo Torres trabajaba en un taller mecánico en la colonia Santo Domingo, de la delegación Coyoacán.

También se logró confirmar que próximo a este taller, es donde vivía la pareja, en la colonia Ajusco Coyoacán; 'esto nos llevó por lo menos un año, un año, el más reciente de trabajo intenso, para verificar que efectivamente se trataba de estas personas y no se pudiera cometer algún error'.

Rosas Rosas señaló que los ahora detenidos, han reconocido que ellos fueron partícipes en algún momento de estos hechos, como lo muestran las evidencias, además de que aparecen en un video de los hechos.

Reconoció que 'por procedimiento' ellos no han aceptado pertenecer a grupo subversivo alguno, y será la autoridad quien determine y deba hacerse de las evidencias para probar su participación.

Dijo que a los responsables de esos hechos se les acusa de delitos que se han configurado como son homicidio calificado, tentativa de homicidio, robo, daño en propiedad ajena y también delitos contra servidores públicos, de tal suerte que todo está debidamente documentado.

Rosas Rosas dijo que en aquella ocasión los tres policías federales preventivos recababan información, "hasta donde tenemos conocimiento2, de la más diversa índole, desde aquella de carácter delictivo, hasta otras que tuvieran que ver con alguna expresión de violencia en esa zona.

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