Debido a que México cedió a que fuera Estados Unidos quien le impusiera cuál sería su política migratoria, se prevé que vendrán muchos otros 45 días en los que el gobierno mexicano deberá seguir implementado acciones para frenar la migración indocumentada y actuando como patrullero fronterizo, planteó José Luis Valdés Ugalde.

En entrevista, el investigador adscrito al Área de Estudios de Estratégicos del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la Universidad Nacional Autónoma de México afirmó: “Donald Trump utilizará a México 45 días, más 45 días, más 45 días, más 45 días, más todos los 45 días que sean necesarios para seguirle imponiendo condiciones porque ya entendió que México cedió y cuando frente a Trump alguien cede, Trump agarra la pierna, no sólo la mano, agarra el cuerpo completo”.

Dijo que, sin duda, Trump hará uso del tema migratorio hasta lograr su reelección porque ya no se trata del tema migratorio en sí, ni del tema fronterizo o de la seguridad nacional, es el tema de si se reelige y a quién utiliza para esto. 

“Está utilizando a México como bandera de campaña para poder imponer términos de votación a su base electoral, a su base antimexicana, a su base antiinmigrante, y a su base racista y al mismo tiempo condicionar a México en virtud de esta urgencia electoral que Trump tiene para lograr la reelección, impuso una agenda a México que no era la mexicana”.

El presidente AMLO incentivó la migración indocumentada

Para el investigador, el problema migratorio que enfrenta México se explica por tres razones: implementar una política de brazos abiertos para los migrantes indocumentados, la presión de Estados Unidos hacia México para frenar la migración y que la frontera con Guatemala es muy porosa.

Dijo que cuando inició la actual administración, se implementó una política de brazos abiertos  para los migrantes, ofreciéndoles oportunidades de trabajo, lo cual, sin duda, fue un elemento que incentivó la llegada de inmigración indocumentada al país. Sin embargo, ante la presión ejercida por el gobierno de Estados Unidos de gravar con 5% de aranceles a las importaciones procedentes de México, el gobierno del presidente López Obrador tuvo que cambiar su postura e inició con una política represiva hacia los migrantes, haciendo uso de la Guardia Nacional para frenar la migración y comenzó a jugar el papel de  patrullero fronterizo para detener y contener la migración centroamericana. 

 

“El despliegue de la Guardia Nacional para implementar una política migratoria coercitiva es equivocado, es un error histórico que va a traernos muchas consecuencias. Se distorsionó el concepto original de Guardia Nacional y en este momento usamos a la Guardia Nacional como una policía fronteriza y migratoria que tiene como objetivo satisfacer el equivocado acuerdo que hace Ebrard en Washington con los agentes estadounidenses para satisfacer a Estados Unidos después de la amenaza de 5%, que México hubiera podido haber respondido muy bien con una amenaza similar”. 

Consideró que en los hechos, México ya funciona como tercer país seguro, porque está dando asilo a los migrantes.

Un problema más, dijo, es que la frontera de México con Guatemala no está bien controlada. “Es una frontera abierta por la cual entra todo tipo de gente, es una frontera muy porosa, así ha sido siempre”.

México no tiene política migratoria

José Luis Valdés Ugalde afirmó  que históricamente, el gobierno mexicano no ha tenido una estrategia clara en su política migratoria, por lo que el gobierno del presidente López Obrador no es la excepción. 

“El problema con la política migratoria de México, en particular de este nuevo gobierno, es que no hay estrategia, es decir, no se vislumbra una luz después del túnel, no hay claridad sobre qué tipo de objetivos se quieren lograr”.

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