Tras renunciar al cargo de presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI que asumió hace dos meses, René Juárez Cisneros afirmó que la transformación que requiere ese partido deberá ser del tamaño de la derrota que sufrió el pasado 1 de julio; además de perder la presidencia de la República, el PRI dejó de ser la primera fuerza política del país y fue desplazado hasta la tercera posición.

En un mensaje a medios de comunicación, el guerrerense se dijo convencido de que la democracia interna para designar dirigentes y candidatos será un factor fundamental para dar vigencia al tricolor en la competencia política.

“El reclamo histórico de la militancia ha sido la democracia interna para elegir dirigentes y gobernantes. Preguntémonos entonces: ¿por qué hemos desoído siempre esta demanda?”, expresó.

Por prelación estatutaria, Claudia Ruiz Massieu Salinas asumió la vacante que dejó Juárez Cisneros, en tanto que el exgobernador de Coahuila Rubén Moreira Valdez ocupará el lugar de la también guerrerense como secretario general del Revolucionario Institucional; éste se desempeñaba como secretario de Organización.

“Para regresar al poder debemos de aprender de la derrota. La militancia debe expresarse”, convocó Juárez al anunciar que buscará ser el coordinador parlamentario de la próxima bancada del PRI en la Cámara de Diputados.

“Quiero dejar muy claro, porque es mi convicción: estoy totalmente convencido de que la coordinación de la fracción parlamentaria de nuestro partido en la Cámara de Diputados es responsabilidad de las y los legisladores. Serán ellos y solamente ellos los que, libre y democráticamente, deberán decidir quién será nuestro coordinador. Yo estaré siempre dispuesto a sumarme a mi fracción, en cualquier condición, en cualquier circunstancia, como siempre lo he hecho: con lealtad, desprendimiento y pasión partidista”, dijo.

De entrada, en su primer mensaje como presidenta del PRI, Ruiz Massieu llamó al priismo a construir la “unidad desde la democracia interna, de abajo hacia arriba, de la base a la dirigencia, de los estados hacia el centro, donde todas las expresiones del PRI tengan el derecho, que es también el deber, de aportar, con ánimo constructivo y propositivo, a la tarea común que tenemos todas y todos los priistas de reformar a nuestro partido”.

En 26 años de militancia, aseguró, ha “aprendido que las adversidades” impulsan a los priistas “a ser más fuertes y a transformarnos. Son una extraordinaria oportunidad para vencer los retos”.

Explicó que de ahí su certeza de que “nuevamente, desde la unidad y a partir de la democracia interna, con nuestra militancia al centro, lograremos replantearnos, reinventarnos y renovarnos, a fin de refrendarnos como el partido grande, el partido popular, que conquiste nuevamente la confianza, la mayoría ciudadana, para seguir sirviendo a México”.

Entre sus primeras acciones, anunció, convocará a la Comisión Política Permanente, y en los plazos estatutarios al Consejo Político Nacional, para la renovación de la dirigencia que habrá de concluir en agosto del próximo año, el periodo que en el 2016 inició Manlio Fabio Beltrones.

Proceso de autocrítica: expertos

El próximo líder priista debe renovar las bases y tener acercamiento con la militancia para tener autocrítica sobre los errores, consideraron especialistas.

El investigador del CIDE, José Antonio Crespo, previó que difícilmente el PRI podrá reponerse de los pasados resultados locales y federales, y que la renovación de dirigencia debería ser por medio de acuerdos con los actuales grupos en el poder y el Grupo Atlacomulco.

Dijo que en el 2001, tras perder contra el PAN la presidencia de la República un año antes, el PRI convocó a renovar la dirigencia nacional, lo que provocó una ruptura y casi dejó en extinción al instituto político.

“Desde ese año ya no hay un eje que les diga quién va ser el presidente del partido o no; en situación de crisis se complican las cosas, será un nuevo reto que tenga el PRI para ver si puede resolver ese tipo de decisiones sin fragmentarse”, mencionó.

El politólogo del ITAM, Horacio Vives, indicó que el nuevo presidente tendrá un desafío al tener menos recursos y ser un partido testimonial y no de liderazgo.

Mencionó que Ruiz Massieu no estuvo tan expuesta en la campaña “como para que pudiera ser culpable de la derrota”.

Perfil Claudia Ruiz Massieu

Una Salinas, al mando tricolor

Sobrina del expresidente Carlos Salinas de Gortari, Claudia Ruiz Massieu Salinas, es hija de José Francisco Ruiz Massieu, asesinado el 28 de septiembre de 1994, siendo secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI.

Abogada de profesión, nació en la Ciudad de México el 10 de julio de 1972.

En el actual sexenio que está por concluir, la ex diputada federal en dos ocasiones formó parte del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto.

Del 1 de diciembre del 2012 al 27 de agosto del 2015 se desempeñó como secretaria de Turismo; dejó ese cargo al ser designada secretaria de Relaciones Exteriores, mismo al que renunció el 4 de enero del 2017; fue relevada por Luis Videgaray Caso como responsable de la política exterior de México.

Cursó estudios de especialidad en ciencia política en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales de Madrid, España, y a la fecha es candidata al doctorado en Derecho Público y Filosofía Jurídica por la Universidad Autónoma de Madrid, España.

Milita en el Partido Revolucionario Institucional desde 1992.

Durante su carrera de priista, a lo largo de 26 años se ha desempeñado como subsecretaria del Movimiento de Vinculación Ciudadana de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares   —2002-2003—; vicepresidenta de la Fundación Colosio en el Distrito Federal —2006—; y secretaria coordinadora del Movimiento Nacional de Vinculación Ciudadana, en el 2009.

En los comicios del 2012 contendió, sin éxito, por un escaño en la Cámara de Senadores.

Desde el 4 de marzo del 2017 y hasta ayer ocupó la Secretaría General del Revolucionario Institucional, cargo que desde ayer también desempeña, por prelación estatutaria, Rubén Moreira Valdez, exgobernador de Coahuila, a quien heredó la gubernatura su hermano Humberto.

Rubén tiene dos licenciaturas: en Educación y en Derecho. Cuenta también con estudios de posgrado en Política y Gestión Pública.

Durante el sexenio de su hermano fue subsecretario de Planeación Educativa de la Secretaría de Educación Pública y subsecretario de Asuntos Políticos de la Secretaría de Gobierno.

Del 2007 al 2010 fue presidente del comité estatal del PRI en su natal Coahuila, y siendo diputado federal solicitó licencia para contender por la gubernatura coahuilense, cargo que desempeñó del 1 de diciembre del 2011 al 30 de noviembre del 2017.