El director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza, reveló que, del 2018 al 2019, aumentó el número de tomas clandestinas en un ducto de gas LP, aunque esta situación no implicó un aumento en el robo de ese combustible.

Durante la conferencia de prensa esta mañana en Palacio Nacional, el Director de Pemex expuso que en 2018 se registraron 205 tomas clandestinas de gas LP en el poliducto Cactus-Guadalajara, mientras que en el 2019 se detectaron 1,323.

“El número de tomas clandestinas se incrementó. Es decir, hubo menos tomas clandestinas que en 2018 que en 2019. Cabe esperar que en 2019 hubiera más robo de gas; sin embargo, esto no fue así”, planteó.

“Esta es una situación que el Presidente nos ha encargado a todas las dependencias que analicemos y que busquemos la explicación a por qué este fenómeno”, añadió Romero Oropeza.

Mencionó que hubo disminución del 56% en el robo de gas LP, ya que se pasó de 12,000 barriles diarios en 2018 a 5,300 barriles el año pasado.

Al respecto, el presidente Andrés Manuel López Obrador calificó esa situación como un “enigma”, y dijo que su gobierno tiene como hipótesis que sean las competidoras de Pemex quienes hayan realizado esos piquetes en los ductos para debilitar la capacidad operativa de la empresa productiva del Estado mexicano.

“Lo del aumento de las tomas clandestinas de gas es un enigma, hay algunas hipóstesis, una de ellas es que sean competidores de Pemex que estén llevando a cabo estas acciones para reducir la capacidad de distribución de Pemex. Es hipótesis, que no es sólo el robo, sino debilitar la capacidad operativa de Pemex”, dijo López Obrador.

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