Querétaro, Qro. El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Luis María Aguilar Morales, convocó a servidores públicos y ciudadanos a cumplir y hacer cumplir la ley.

En ocasión del aniversario 101 de la Constitución, frente al presidente Enrique Peña Nieto y su gabinete legal, representantes del Poder Legislativo federal, gobernadores, magistrados y titulares de órganos autónomos, el ministro estableció:

“Las reglas, las normas que rigen todo nuestro actuar derivan de la Constitución. Faltar el respeto a cualquier ley o norma jurídica por no obedecerla es faltar a la Constitución misma, es provocar el desorden, es mentir a la sociedad, es permitir que se haga abuso del poder legal o de facto, es creer que en la corrupción o el engaño se puede tener paz.

“Por ello, no es posible pensar que vamos a triunfar sobre la injusticia y la corrupción si no se tiene claro que el respeto a la ley es el respeto a nosotros mismos. Nos burlamos de la ley que hacemos nosotros a través de nuestros representantes. Los procesos de consolidación de la democracia, en sí mismos, no prometen nada a nadie, pero exigen mucho a todos”.

Desde la óptica del titular del Poder Judicial, “absolutamente todos” los mexicanos tienen “la obligación” de cumplir la Carta Magna y, cada quien en la medida de sus atribuciones, “hacerla cumplir”.

La Constitución es el parámetro fundamental de control en el ejercicio del poder sobre el que descansa la seguridad jurídica de todas las personas y la única posibilidad de estructurar una sociedad democrática, con seguridad jurídica y con respeto a los derechos de todos, afirmó.

Aguilar Morales consideró que no es sólo un compromiso de la autoridad hacer bien las cosas que conforme a la Constitución y a las leyes le compete, sino también de los ciudadanos quienes deben estar conscientes de que cumplir con la ley y con sus deberes favorece la paz social.

“Exijamos, sí a la autoridad, el cumplimiento de la ley, pero también seamos nosotros, como ciudadanos, conscientes de cumplir con nuestras obligaciones. Sin seguridad jurídica, sin la actuación de todos dentro del marco de la ley no puede haber valores básicos que respetar. No sería posible que la justicia exista si no hay seguridad jurídica que la proteja”.

En su turno, el presidente Enrique Peña Nieto afirmó, desde el Teatro de la República, escenario de la discusión y aprobación de la Constitución mexicana, que la solidez de las instituciones y su capacidad para mantenerse vigentes son la más alta prueba de la vitalidad de la Carta Magna de 1917.

Tras destacar la aprobación de las reformas estructurales, como ejemplo de la actualización de la Constitución mediante acuerdos políticos plurales y a cuatro meses de las elecciones federales y locales, dijo que los actuales tiempos políticos llevan a la legítima confrontación de ideas y proyectos, lo que representa “la esencia de toda democracia”.

“Hoy, como las propuestas a la nación deben asumir el mismo espíritu que los Constituyentes de 1917; es decir, construyendo a partir de lo mucho que hemos logrado los mexicanos. Nadie debe perder de vista que las políticas y las acciones realizadas a lo largo de las últimas décadas han impulsado el desarrollo, la prosperidad y el bienestar de México. Desconocer esos avances significaría faltar a la verdad, desinformar a la ciudadanía y degradar la política”.

Por su parte, Alfonso Navarrete Prida, secretario de Gobernación, al referirse también a los comicios en puerta dijo que la voluntad de los actores políticos es fundamental.

“Si todos nos sumamos por el bien de México y de los mexicanos, si comprometemos nuestra disposición al desarrollo de un proceso electoral limpio, en el que se respete la voluntad popular, en el que los protagonistas sean los ciudadanos y no las denostaciones, las descalificaciones o el fácil insulto, habremos de transitar a un nuevo periodo en la historia del país, que deberá ser forzosamente más pródigo”.