Los Relatores Especiales para la Libertad de Expresión de las Naciones Unidas (ONU) y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresan su preocupación con respecto a la lentitud en los avances de la investigación del asesinato del periodista Javier Valdez Cárdenas, ocurrido hace dos años y medio.

David Kaye, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Libertad de Opinión y Expresión, y Edison Lanza, Relator Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, señalaron que es inadmisible que a 30 meses del asesinato de Javier Valdez nadie haya sido todavía condenado por el crimen, además de que “la falta de celeridad en la investigación, enjuiciamiento y sanción de todos los responsables puede resultar en la violación adicional de los derechos al acceso a la justicia y a las garantías judiciales", explicaron.

Los Relatores Especiales recordaron a las autoridades mexicanas que el Estado debe garantizar una investigación independiente, rápida, efectiva e imparcial que permita juzgar ante tribunales imparciales e independientes tanto a quienes cometieron estos actos de violencia, como a sus autores intelectuales. Sólo así se hará justicia, se evitará la repetición y se prevendrán los efectos inhibitorios que la violencia causa en los periodistas.

Además de señalar que esta dilación del proceso contribuye de manera directa a la impunidad continua en los crímenes contra periodistas en México, instaron al gobierno mexicano a reemplazar este paradigma de impunidad por otro que garantice una efectiva investigación, enjuiciamiento y monitoreo, de conformidad con sus obligaciones internacionales.

Ambos expertos recibieron con profunda preocupación información sobre amenazas recibidas por la esposa del periodista, Griselda Triana, y colegas del semanario Ríodoce. Los Relatores Especiales reiteraron a las autoridades mexicanas su obligación de adoptar medidas de protección integral y efectiva para los familiares del periodista y sus colegas.

kg