El Senado de la República pidió a las autoridades competentes, a nivel federal y local, que lleven a cabo una revisión integral de los protocolos de seguridad de las empresas distribuidoras y contratistas de gas, luego de que explotó una pipa en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa. Además, legisladores destacaron que la corrupción que impera en la capital impide obtener los permisos para la distribución de gas a través de tuberías.

Ayer, en la primera sesión del periodo ordinario de sesiones, senadores de todos los grupos parlamentarios exigieron una investigación a fondo de lo ocurrido el jueves pasado en el hospital, y dejaron entrever la corrupción que hay en las delegaciones para obtener permisos de gas a través de tuberías, así como las irregularidades con las que operan las gaseras.

Incluso los senadores Mariana Gómez del Campo (PAN) y Pablo Escudero (PVEM) cuestionaron el actuar del Gobierno del Distrito Federal ante la pronta demolición del hospital, sin que se diera paso a los peritos que determinaran las respectivas responsabilidades.

Lamentamos mucho que el Gobierno del Distrito Federal haya procedido a la demolición de este hospital sin preservar justamente la escena del accidente, esa escena que iba a permitir que los peritos entraran a revisar las tuberías, los escombros, a hacer todos los análisis técnicos científicos que debían hacer para poder determinar la responsabilidad , exclamó Pablo Escudero, presidente de la Comisión Anticorrupción del Senado.

David Monreal (PT) expuso que es inaceptable que la empresa Gas Express Nieto, responsable del siniestro, siga con el suministro de gas LP, cuando no ha cumplido estándares de seguridad y ha sido la responsable de varios incidentes.

Refirió que la empresa registró 688 fugas de gas de enero a septiembre del 2014 y aun así sigue con la distribución.

Los senadores se solidarizaron también con las víctimas de la explosión. Marcela Guerra (PRI) reconoció al del Cuerpo de Bomberos, a las corporaciones policiales federal y del Distrito Federal, a las Fuerzas Armadas, rescatistas, personal de protección civil, paramédicos y a los voluntarios que participaron en el rescate de los menores y del personal que se encontraba entre los escombros.