El canciller Marcelo Ebrard reconoció que en la negociación con Estados Unidos no se ganó todo lo que se planteó, pero sí se evitó la pérdida de casi un millón de empleos y se mantuvo la posibilidad de ratificar el Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC); luego de que se impidiera la aplicación de aranceles a importaciones de productos mexicanos que había anunciado Donald Trump, como presión para que se fortalecieran las medidas para evitar el paso de migrantes a la frontera norte.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) aclaró, sin embargo, que en los próximos meses "tendremos que trabajar muy fuerte" para defender a México y evitar cualquier decisión que pueda afectar al país, lo que significa estar "aplicados" en la relación con Estados Unidos.

"Salimos con la dignidad intacta", afirmó al participar en el acto denominado por "la defensa de la dignidad de México y en favor de la amistad con el pueblo de los Estados Unidos", realizado en Tijuana.

Durante tres días, una delegación mexicana, encabezada por Ebrard, dialogó con funcionarios estadounidense para llegar a un acuerdo en materia migratoria, para controlar el flujo de centroamericanos que quieren cruzar la frontera norte de México hacia Estados Unidos.

Dado el dramático aumento en el número de migrantes que se trasladan de América Central a través de México a los Estados Unidos, ambos países reconocieron la importancia vital de resolver rápidamente la situación de emergencia y seguridad humanitaria. Los gobiernos de los Estados Unidos y México trabajarán juntos para implementar de inmediato una solución duradera.

El acuerdo alcanzado incluye el envío de efectivos de la Guardia Nacional mexicana a su frontera sur y la recepción de migrantes en el país latinoamericano mientras aguardan por su proceso de asilo estadounidense, dijo el viernes el canciller mexicano, Marcelo Ebrard.