En México, 50% de los niños, niñas y adolescentes se encuentra en situación de pobreza, dio a conocer Unicef en su Informe Anual 2017.

De acuerdo con el documento, la mayor carencia que enfrenta este sector es la falta de seguridad social, ya que seis de cada 10 niños en nuestro país no tienen acceso a ella, mientras que la carencia alimentaria afecta a dos de cada 10 niños.

“En México más de la mitad de la población infantil y adolescente se encuentra en pobreza al no poder disfrutar de uno o más de sus derechos sociales; es decir, no tiene acceso a seguridad social, servicios de salud, servicios básicos en sus viviendas, presenta rezago educativo o bien el ingreso en los hogares donde viven está por debajo de la línea básica de bienestar”, destacó.

En materia de inversión pública en la infancia, dio cuenta de que entre el 2012 y el 2015 representó 4% del Producto Interno Bruto (pib); sin embargo, los menores en la primera infancia reciben la menor porción de gasto público, con apenas 0.8% del PIB, el porcentaje de mayor promedio en América Latina.

“La primera infancia es el grupo (...) al que se le destina tanto menor gasto público (8.85 del total) como el menor gasto por niño (13,916 pesos)”, detalló.

Durante la presentación del Informe, Christian Skoog, representante en México de Unicef, destacó que el rezago en materia educativa ocurre principalmente en términos de aprendizaje, ya que ocho de cada 10 estudiantes no alcanzan los conocimientos requeridos en su nivel educativo.

El documento reveló que 96.2% de las niñas y niños de entre seis y 14 años asiste a la escuela; sin embargo, a pesar de los avances, más de 4 millones no asisten y más de 600,000 están en riesgo de dejarla.

El organismo internacional indicó que la población indígena es uno de los grupos con mayor riesgo de no acceder y concluir la educación básica. Detalló que uno de cada 10 menores monolingües no asiste con regularidad a la escuela, asistencia que se reduce conforme avanza la edad.

“Quienes permanecen en la escuela lo hacen en un nivel educativo que no corresponde a su edad, por ejemplo, uno de cada 10 adolescentes entre 15 y 17 años monolingües todavía no cursa la educación básica”, refirió.

A esto se suma que en las escuelas indígenas aún persiste la ausencia de docentes que hablen la lengua materna de los estudiantes.

“Al inicio del ciclo escolar 2015-2016, en 9.2% de los preescolares indígenas los docentes no hablaban ninguna de las lenguas maternas de la comunidad y en el caso de las primarias indígenas, este porcentaje era de 7.8%”, destacó el informe.

Christian Skoog dijo que México cuenta con instituciones “fuertes, sólidas, sofisticadas”, además de un marco jurídico en la materia “de avanzada” para proteger los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

No obstante, indicó que se requiere un mayor esfuerzo para que todos tengan acceso a los servicios.