Cientos de centroamericanos que siguen los pasos de una enorme caravana que se dirige a Estados Unidos cruzaron el lunes un puente fronterizo e ingresaron a México desde Guatemala, desafiando la fuerte presencia de la Policía Federal (PF) desplegada en la frontera sur.

Un helicóptero sobrevoló a baja altura mientras los migrantes vadeaban las turbias aguas del río Suchiate en grandes grupos, aparentemente intentando desalentarlos con el viento de las hélices. El programa Noti7 de Guatemala reportó que un hombre se ahogó y transmitió un video de un individuo que arrastraba un cuerpo fuera del agua, aparentemente sin vida.

Una vez del lado mexicano, los migrantes fueron rodeados y escoltados por agentes de uniforme negro en medio de sirenas.

Cientos de kilómetros adelante en el sur de México, la primera caravana de alrededor de 4,000 migrantes reanudó su marcha, aún a unos 1,600 kilómetros de EU, su objetivo.

Horas antes, miembros de la caravana estaban junto a una carretera en las afueras de la ciudad de Tanapatepec, caminaban con la idea de alcanzar su meta para el día: Niltepec, Oaxaca, a unos 54 kilómetros al noroeste.

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, aseguró que el organismo ha emitido al menos tres medidas cautelares para que se respeten los derechos de quienes integran la Caravana Migrante.

Aparte la CNDH informó que inició de oficio una queja para investigar el sobrevuelo de un helicóptero de la Policía Federal sobre el río Suchiate, a la altura de Ciudad Hidalgo, Chiapas, a fin de contener el flujo de migrantes que cruzaban el afluente.

El sobrevuelo de la nave a poco metros de altura provocó fuertes vientos y oleaje que pusieron en riesgo a los centroamericanos, principalmente a niños y mujeres.

Mientras que la Junta de Coordinación Política del Senado acordó por unanimidad recibir a integrantes de la caravana, aunque todavía no hay fecha para el encuentro.