La organización Futuro 21 llamó a construir un gran diálogo nacional para debatir los difíciles problemas económicos que enfrenta el país derivados de la crisis económica aparejada a la pandemia del Covid-19.

En entrevista, Demetrio Sodi de la Tijera, uno de los integrantes de esa organización convocante, explicó que el objetivo es establecer un diálogo abierto el próximo 23 de abril, a las 12 del día, en el que participen alrededor de 30 personas con propuestas de solución a la crisis económica que se gesta en la nación.

Con ello se pretende integrar un documento para presentárselo al gobierno como lo que debe hacer para que México supere rápido la emergencia, ante los desatinos de la administración federal en respuesta a la enfermedad.

Dijo que hay una lista de personas a quienes se les está invitando a participar, entre ellos, gobernadores provenientes de distintos partidos políticos, legisladores, así como representantes de partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil, de obreros, campesinos, académicos, entre otros.

Además, se habilitará una plataforma en internet para que el foro pueda ser seguido simultáneamente por miles de personas y algunas tengan la oportunidad de hacer preguntas a los ponentes.

Sodi destacó que en prácticamente todos los países, en este tipo de emergencias económicas los gobiernos establecen acuerdos nacionales con los distintos actores económicos y sociales para que, en forma conjunta se impida que el país caiga en una crisis más profunda de lo que de por sí va a caer. Eso es lo que debería hacerse en México.

Comentó que no fue convocado el gobierno, porque Andrés Manuel López Obrador ha sido muy claro en desestimar las propuestas presentadas por empresarios y líderes sociales.

"El presidente no quiere dialogar con nadie. Cree que él tiene la razón en todo y nosotros creemos que está equivocado. Pese a ello no nos vamos a quedar cruzados de brazos", indicó.

Fue claro en señalar que uno de los objetivos es presionar al gobierno. "Si el gobierno en estos momentos no quiere oír, tenemos que obligarlo a oír; si no está dispuesto a aceptar nuestras ideas, tenemos que obligarlo a aceptar nuestras ideas".

En su opinión, si es necesario, hay que obligar al Presidente a corregir el rumbo porque la economía nacional no está en condiciones para soportar que se equivoque, pues eso se traduciría en miles de quiebras y millones de personas que se queden sin empleo.

Sodi hizo énfasis en que el gobierno no ha querido hacer caso a las propuestas de los empresarios para enfrentar esta crisis y tampoco se ha reunido con la oposición y nunca da respuestas concretas a lo que se le demanda.

Aclaró que a nadie le conviene que al gobierno le vaya mal, porque si eso ocurre, le va mal a todos.

En ese sentido indicó que hay que tener claro que habrá una crisis económica mayor, pero si el gobierno no apoya al sector privado y cree que puede resolverlo solo, únicamente repartiendo dinero está totalmente equivocado. 

En ese sentido comentó que nunca había visto a un sector privado tan agresivo y decidido a confrontar al gobierno por sus desatinos en la forma de enfrentar la emergencia económica como ocurre ahora.

"Veo a un gobierno que no responde a las demandas de la parte más importante de la economía, que es la empresa privada, pero, nos guste o no en México la empresa privada es fundamental, la que da más empleo, la que trae más inversiones, la que produce la mayor parte de los productos, la que exporta y al gobierno parece que no le interesa. Por eso la reacción del sector privado fue decirle señor Presidente no estamos de acuerdo con usted", señaló.

Luego de recalcar que no está en contra de los programas sociales como los impulsados por el gobierno federal, dijo que eso no es suficiente.

Recordó que, de acuerdo con diversos análisis, la caída de la economía en los próximos meses será de alrededor de 300,000 millones de pesos, mientras que el Presidente quiere invertir 50,000 millones de pesos en créditos a las micro, pequeñas y medianas empresas, lo cual "no pinta" ante las dimensiones del problema.

"Es muy necio. Él tiene la idea que sus programas sociales van a reactivar la economía”, lo cual no es cierto, sentenció.