Colocado de principio a fin de la campaña como puntero en las encuestas que miden la intención del voto, el abanderado de Morena, PT y PES, Andrés Manuel López Obrador, capitalizó el hartazgo social contra la corrupción y se colocó como el candidato antisistema.

Su tercera campaña presidencial la realizó con un pragmatismo descarnado y con propuestas superficiales pero claras y contundentes.

Esta vez se equivocó menos y fue capaz de imponer la agenda.

Hizo una campaña de tierra poniendo templetes por todo el país desde donde se comportó como el comunicador más disciplinado posicionando una imagen de honestidad.

Impuso agenda

A su tercer intento por ganar la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador se presentó como un líder social capaz de generar la cuarta transformación del país, haciendo propuestas utópicas y con un pragmatismo completamente descarnado, consideró José Antonio Crespo.

El investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) sostuvo que, a diferencia del 2006 y el 2012, se vislumbró a un candidato que cometió menos errores y que llegó con una gran ventaja: el hartazgo de los mexicanos hacia la corrupción, inseguridad y escaso crecimiento económico de los gobiernos del PRI y el PAN.

Señaló que su posición de puntero en las encuestas se explica porque, a diferencia de las dos elecciones anteriores, se equivocó menos y fue capaz de imponer temas en la agenda pública, así como que no hubo prácticamente ningún hecho que lo dañara en la contienda por la Presidencia.

No importan sus errores, no importa que diga cosas controvertidas, no importa que meta a la campaña como candidatos a gente muy cuestionable, nada de eso importó a sus seguidores porque ya tiene un voto muy blindado”.

Dijo que, en esta contienda, López Obrador se buscó posicionar como un hombre capaz de lograr la cuarta transformación del país, sólo después de la Independencia, la Reforma y la Revolución, y aunque la mayoría de sus propuestas son utópicas, hay quienes lo creen capaz de cumplir.

A López Obrador sí le creen; ofrece acabar con la corrupción radicalmente, terminar con la violencia, crecimiento de 6%, 7 millones de empleos nuevos, becas para todos. Todo lo que ofrece es muy utópico porque difícilmente se va a poder cumplir cabalmente.

Para Crespo, Obrador es un político austero con un compromiso social real, que brinda la imagen de honestidad. Sin embargo, dijo, no se le ve mucho compromiso con la democracia, con el contrapeso al poder, con la autonomía de las instituciones y da la idea de que fortalecerá la figura del presidencialismo.

Mencionó que uno de los principales cambios respecto al Obrador de hace dos elecciones, es que se le vio menos congruencia ideológica y de principios.

Se volvió totalmente pragmático, invita a todos a su partido de cualquier signo, siempre y cuando le puedan reportar alguna ventaja electoral”.

Fue el comunicador más disciplinado

El hecho de que Andrés Manuel López Obrador aparezca con una clara ventaja en las encuestas que miden la intención del voto se debe a que ha sido el mejor de los cuatro candidatos para capitalizar el enojo ciudadano, aseveró Claudio Flores Thomas.

El directivo de la consultora LEXIA Insights & Solutions dijo que, para tratar de entender qué paso en las campañas que terminarán mañana, es necesario tener claro que se trató de una elección de cambio, no de continuidad.

Andrés Manuel ganó porque ha sido el mejor para capitalizar no sólo el enojo ciudadano, sino el pensamiento antisistema y el deseo de cambio.

Además, mencionó que probablemente el exjefe de Gobierno de la Ciudad de México será recordado por ser el candidato más disciplinado en mantener sus ejes de comunicación.

En ese sentido, el académico de la Universidad Iberoamericana y comunicador Mario Campos dice que Andrés Manuel López Obrador habla como si leyera los recaditos que hay en las galletas chinas: “Abrazos, no balazos” o “Becarios, no sicarios”, pero eso es disciplina comunicacional y funciona a favor en una campaña electoral.

Es establecer tu mensaje y apegarte a él; no separarte ni un centímetro de ese lineamiento de comunicación. Eso lo ha hecho Andrés Manuel López Obrador y muy bien, destacó.

Sin embargo, dijo que a lo largo de la campaña tuvo negativos y entre éstos se pueden contar el ser monocorde, poco creativo, pero lo que realmente importa para un candidato en campaña es que logró posicionar un mensaje, una perspectiva y una propuesta entre la ciudadanía que va a votar el 1 de julio.

Destacó como positivo de López Obrador representar el pensamiento antisistema; representar la mejor opción para el votante que quiere castigar y que quiere manifestar su enojo.

Cada que salía con un tema era antisistema. Así ocurrió en el tema de la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, o de la reforma educativa.

Parece ser que en esta elección lo que ha querido escuchar el votante son mensajes antisistema, por eso el principal acierto de Andrés Manuel es mantenerse en el pensamiento antisistema.

Dijo que la campaña también demostró que la criptonita de López Obrador es el miedo.

Sobrado en las encuestas

Andrés Manuel López Obrador llega al 1 de julio tranquilo y bastante confiado de que la ventaja que le otorgan las encuestas es irreversible, consideró Roy Campos.

El presidente de Consulta Mitofsky señaló que por primera vez hubo un candidato puntero “tan sobrado” al terminar la campaña, y una muestra de ello es que al tres veces aspirante a la Presidencia no se le vio haciendo propuestas, sino ocupado ya en conseguir mayoría en el Congreso de la Unión e incluso tomando decisiones de gobierno. “Confía en que las encuestas estén bien; él, que durante años renegaba de las encuestas, este año parece que confía totalmente en ellas”.

Campos comentó que la “comodidad” con la que finaliza la campaña López Obrador se explica en gran medida porque en las encuestas nunca mostró una tendencia a la baja, además de que en los debates ninguno de sus adversarios logró hacerle realmente daño.

Para el especialista en encuestas, esta elección fue atípica, porque en cualquier campaña el puntero siempre tiende a bajar después de alcanzar su “techo”; sin embargo, con Andrés Manuel no sucedió.

De acuerdo con Consulta Mitofsky, de diciembre del 2017 al 18 de junio, López Obrador ganó 14.2 puntos porcentuales, que lo colocaron en un primer sitio con 47.8% en la preferencia efectiva (eliminando a quienes no declaran).

Indicó que, además de darle confianza al candidato, las encuestas le sirvieron a Andrés Manuel López Obrador para no hacerle caso a sus adversarios, ya fuera en el debate, o incluso caer en provocaciones, pues sabía que tenía los números de su lado.

Para Campos, la principal fortaleza de López Obrador es su etiqueta de honestidad, pues a pesar de haber recibido señalamientos durante el tercer debate de tener contratistas favoritos como José María Rioboó, nada lo tocó.

En un momento donde el ciudadano está enojado con la corrupción, impunidad, sistema, régimen, él surgía como un candidato honesto, con un partido que no es partido, que es un movimiento”.

La principal debilidad de Andrés Manuel López Obrador, consideró Campos, es la inclusión de políticos de “mal prestigio” a su Movimiento de Regeneración Nacional, lo cual lo hizo cargar con la mala fama y recibir ataques de sus adversarios políticos.

Su gran debilidad fue que tenía que cargar con el lastre de muchos candidatos de mala fama”.

Ganó la plaza y podría ganar la Presidencia

La característica principal de esta campaña es que fue de tierra y el fenómeno fue Andrés Manuel, planteó Sabino Bastidas.

El consultor político dijo que en esta ocasión se impuso el estilo de hacer campaña del candidato de Morena, PT y PES, que se dedicó a recorrer el país. Es el candidato que ha caminado más México antes de la campaña y el que lo recorrió más durante la etapa de proselitismo electoral.

Lo exitoso de López Obrador fue que no se movió de lo que ha hecho siempre: fue a poner eventos y templetes por toda la República”, indicó.

Incluso, destacó, una de las características más simpáticas fue en el tercer debate, cuando los ponen a los cuatro candidatos ante la cámara, y se veía claramente a un López Obrador muy bronceado, muy moreno por el sol, y los otros tres muy pálidos.

Entonces es muy evidente que Andrés Manuel López Obrador ha optado más por eventos de sol, de tierra y de contacto con la gente. A mí me ha impresionado de López Obrador la cantidad de gente que lo acompañaba.

Yo recuerdo las campañas del 2006 y la campaña del 2012, eran eventos masivos, pero eran básicamente en la Ciudad de México, en el sur del país algún evento importante en Veracruz, pero no llenaba las plazas en todos lados, refirió.

Recordó que en el 2012, el que era impresionante como candidato era Enrique Peña Nieto. Cuando hacía campaña, le costaba mucho trabajo llegar al templete porque tardaba una horas en lo que la gente se tomaba fotografías con él. En el caso de Andrés Manuel, añadió, eso no pasó en el 2012, pero en esta elección es muy impresionante la cantidad de plazas que llenó y con un discurso que no modificó nada de lo que ha manifestado siempre.

En ese sentido dijo que queda absolutamente claro que el tabasqueño es muy bueno para la arenga de plaza. “Yo creo que eso fue lo que hizo diferencia”.

También destacó que en este caso se reflejó en los medios que en el caso de López Obrador había una campaña casi permanente, lo que no ocurrió con otros candidatos, que pareció que por momentos salían de la etapa de proselitismo. No se veían

Asimismo, explicó que la campaña de Andrés Manuel López Obrador fue mucho más eficaz en redes sociales que la de sus contrincantes.

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