La Cámara de Diputados creó su propio sistema de inteligencia, similar a la operación del Centro de Inteligencia en Seguridad Nacional (Cisen), a efecto de identificar riesgos y amenazas de actos de corrupción que puedan lesionar su imagen, confianza, credibilidad y transparencia.

La Cámara Baja publicó su Marco Integrado de Control Interno y el Manual Administrativo de Aplicación General en Materia de Control Interno, con los cuales dio responsabilidades a funcionarios de mando medio y superior para realizar un mapa de riesgos y amenazas de forma anual, que reportará a la Secretaría General de la Cámara, en materia administrativa y financiera, a efecto de prevenir actos de corrupción, y que éstos lesionen la imagen del recinto legislativo.

Específicamente, deberán elaborar un documento sobre los riesgos de corrupción en aquellos procesos o temáticas relacionadas con áreas financieras, presupuestales, de contratación, de información, documentación, investigación y sanción, trámites y servicios internos y externos.

Para el caso de los riesgos de corrupción, las causas se establecerán a partir de la identificación de las debilidades (factores internos) y las amenazas (factores externos) que pueden influir en los procesos y procedimientos que generan una mayor vulnerabilidad frente a riesgos de corrupción , refiere el documento.

Para ello, se ordena a funcionarios de la Secretaría de Servicios Administrativos y Financieros; de la Secretaría de Servicios Parlamentarios y de las Direcciones Generales del recinto de San Lázaro, que elaboren un mapa de riesgo en el que identifiquen con nivel: menor, bajo, moderado, grave o catastrófico, a fin de visualizar la máxima vulnerabilidad a que está expuesta la Cámara de Diputados de no atenderlos adecuadamente .

Para los riesgos de corrupción que se hayan identificado, éstos deberán contemplar solamente las estrategias de evitar y reducir el riesgo, toda vez que los riesgos de corrupción son inaceptables e intolerables en tanto que lesionan la imagen, la credibilidad y la transparencia de la Cámara de Diputados, afectando los recursos públicos y el cumplimiento de las funciones de la administración , asegura.

Destaca que la evidencia documental que reporten los funcionarios será resguardada por ellos, y estará a disposición de los órganos fiscalizadores, en este caso la Auditoría Superior de la Federación y del propio Control Interno de San Lázaro.

Finalmente, el Manual indica que los funcionarios encargados del Control Interno deberán proponer estrategias para administrar los riesgos, basados en su valoración final del impacto y de la probabilidad de ocurrencia del riesgo. Es de vital importancia realizar un análisis del beneficio ante el costo en la mitigación de los riesgos , menciona.

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