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La Calandria dialoga con el presente y el pasado del Son jarocho

La Calandria: Diego Huerta, Alejandra Paniagua y Raymundo Pavón. Foto: Cortesía
La Calandria se ha convertido en un proyecto musical que se ha definido no solo de Son jarocho, sino que ha buscado extenderse hacia la música tradicional mexicana.
La Calandria nació en Xalapa, Veracruz en 2016 como un divertimento para Raymundo Pavón y Alejandra Paniagua, quienes se juntaban a tocar Son jarocho por diversión.
El son jarocho es una música que siempre ha estado en su entorno.
“El Son jarocho es la música tradicional de nuestro estado de Veracruz y nosotros desde muy jóvenes, desde muy niños empezamos a tocar esta música”, me dijo Raymundo Pavón en una charla con la agrupación. Pavón toca la jarana y canta.
Alejandra Paniagua, quien comanda el arpa además de compartir los trabajos vocales, recuerda que su primer acercamiento a esta música fue a través de clases de danza folclórica y luego fue descubriendo el lenguaje musical del Barlovento, una forma que se toca en el norte del estado de Veracruz.
El trío comenzó a tocar con la intención de mezclar instrumentos que tradicionalmente no se mezclan en el género. La Calandria decide incorporar el arpa, un instrumento usado en una región muy particular, con la leona que es del sur del estado de Veracruz.
La Calandria está integrada por: Alejandra Paniagua (arpa y voz), Raymundo Pavón (jarana y voz) y Diego Huerta en el guitarrón.
La Calandria publicó en 2020 su álbum debut homónimo, donde el trío además de interpretar el son jarocho tradicional también comienza a hacer su propia versada.
A la par de su exploración con los instrumentos, también buscaron en las letras, según Raymundo “que hablara sobre nuestras realidades. Somos un grupo de Son Jarocho que habita y que hemos crecido en la ciudad, no somos del campo y las letras del Son Jarocho trata de relatar las realidades en las que viven en el campo”.
Con la llegada de Diego Huerta, originario de Querétaro, la Calandria intercambió la leona por el guitarrón. A su llegada el trío comenzó a explorar diálogos con otros estilos.
Para el trío, el son ofrece un diálogo musical que permite hablar con la música del pasado y también una posibilidad de encontrar un hilo conductor hacia al momento actual.
Su segundo álbum Antes de Salir el Sol (2024) marcó una nueva dirección musical para el trío veracruzano. El álbum fue grabado en Xalapa, Veracruz y mezclado en la Ciudad de México.
En este trabajo la Calandria muestra una evolución evolución para ampliar sus sonoridades con ayuda de otros instrumentos. El trío conformó el ensamble de los Grandes Vientos para materializar esta transformación musical. Antes de Salir el Sol es un tapiz sonoro que incorpora son jarocho, mariachi, jazz, música de concierto, y sobre los cuales exploran sus temas
Para Diego Huerta, La Calandria pone en primer plano a la música tradicional y desde ahí se desarrollan sus ideas conceptuales.
“Es un proyecto para escuchar la música de México desde distintas visiones, no tienes que conocer el Son jarocho (...) es un buen precedente para que te empapes de distintas cosas”, dice Diego.
La integración del ensamble de Grandes Vientos también marca un punto de inflexión que se da con su primera década de existencia. El ensamble de cuerdas y alientos está conformado por músicos veracruzanos.
La Calandria celebrará una década de existencia con una serie de conciertos acompañados del Ensamble de los Grandes Vientos.
Para Raymundo Pavón, la Calandria ya no solo se encasilla en un género musical.
“Más allá de decir que somos Son jarocho, nos percibimos más como una agrupación de música tradicional contemporánea”.




