Una de las frases que mencionó el día de ayer en conferencia de prensa el secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard, que mejor refleja el contenido de la reunión del Diálogo Económico de Alto Nivel que él encabezó fue: “Es la primera reunión a la que asisto siendo canciller donde México hace un planteamiento estratégico”.

Si la reunión que sostuvieron funcionarios mexicanos con estadounidenses el día de ayer la valoramos desde el punto de vista emocional, la frase dicha por el secretario Ebrard: “fue una reunión exitosa con muy buen ánimo”, revela que existió empatía y disposición de ambas partes para lograr objetivos conjuntos.

Una tercera observación sobre la reunión tiene que ver con el ángulo geopolítico. El canciller Ebrard comentó: “Vamos a una competencia cada vez mayor a nivel global”. Es claro que la relación entre México y Estados Unidos ha dejado como base el territorio de ambas naciones para crecer estratégicamente juntos frente a terceros países.

Una cuarta clave para entender la reunión de ayer fue la participación de México “voluntariamente” en los “cuatro pilares propuestos por Estados Unidos”. Son: Reconstruir juntos México y Estados Unidos después del paso de la pandemia, promover el desarrollo económico, social y sustentable en el sur de México y Centroamérica, Asegurar las herramientas para la prosperidad futura e incrementar las inversiones. 

La quinta clave tiene que ver con el retorno de la institucionalidad de la relación entre México y Estados Unidos. El secretario Ebrard comentó que la reunión de ayer tiene una “visión común en los próximos tres años” para los dos gobiernos. El Diálogo Económico de Alto Nivel es un “mecanismo para darle seguimiento, 3, 6 y en un año”, comentó el secretario Ebrard.

Este elemento es medular porque refleja que en los últimos cinco años, si bien es cierto hubo una continuidad por la inercia estratégica de la relación, no se activó este mecanismo estratégico para ambos países.

Un sexto elemento importante son las propuestas que el presidente López Obrador le envió al gobierno de Estados Unidos por escrito. Se trata de la petición de visas de trabajo y de inversión en los programas “Jóvenes Construyendo el Futuro” y “Sembrando vida”.

Esta petición, más que un contrapeso o equilibrio de las peticiones del presidente Biden a través de los cuatro pilares arriba mencionados, se trata de elementos complementarios.

El séptimo elemento a destacar fue la participación en la reunión de Samantha Power, directora de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). El secretario Ebrard explicó que su participación se debió a los programas de desarrollo en los que podría participar Estados Unidos en Centroamérica.

El de ayer, un buen reinicio de la institucionalización de la relación bilateral.