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Invertida, curva de Cetes
Los rendimientos primarios mantienen su descenso en un mercado cuya perspectiva es que el Banco de México continuará con los recortes sobre su tasa de fondeo en su próxima reunión agendada para el 17 de abril.
Las expectativas son que la autoridad monetaria reducirá la tasa objetivo en 50 puntos base con lo que se ubicaría en 6.25%, este movimiento sería permitido gracias a las menores presiones que registra el tipo de cambio desde el pasado 8 de marzo, cuando alcanzó su mínimo histórico, el peso se ha apreciado 12.10 por ciento.
Esta recuperación deja de lado los temores de que la devaluación cambiara pudiera contaminar la formación de precios; además, la perspectiva de que la economía tendrá una contracción mayor y más rápido a lo estimado da el suficiente margen al banco central para continuar con su ciclo de relajamiento monetario.Es en este contexto en el que los inversionistas han comenzado ha descontar la rebaja en la tasa objetivo, lo que explica los descensos que se han presentado en las últimas subastas primarias.
En el último remate la tasa de los Cetes a 28 días cayó 11 puntos base para ubicarse en 6.24%, mientras que el rendimiento de los Cetes a un año se ubica en 6.12 por ciento.
De esta manera la curva de los Cetes se mantiene invertida. El sentido común dice que una inversión a corto plazo tendrá menos rentabilidad que una a largo plazo, esto porque el riesgo aumenta al tener que esperar más tiempo para recuperar la inversión.
Lo cual es compatible con la perspectiva de la contracción que se espera de la economía y menores tasas de interés, en los próximos meses.
Hoy los inversionistas estarán en espera de conocer la inflación correspodiente a marzo, misma que se espera se ubique en alrededor de 0.53 por ciento.
garagon@eleconomista.com.mx