El domingo pasado hubo elecciones presidenciales en El Salvador y Costa Rica. En ambos países habrá una segunda vuelta electoral porque ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría requerida para hacerse del triunfo en la primera vuelta.

En el primer caso, la nueva elección será el 9 de marzo, y en el segundo, el 6 de abril.

En El Salvador, el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Salvador Sánchez Cerén, el comandante Leonel González, que fuera el dirigente de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) Farabundo Martí en los años de la guerra (1981-1992), estuvo a punto de ganar. Obtuvo 48.95% de los votos, pero la ley exige 50% más uno para triunfar.

El candidato de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), Norman Quijano, quedó en segundo lugar con 38.96% de los votos. La diferencia de 10 puntos es la que marcaba la mayoría de las encuestas.

Sánchez y Quijano se van a enfrentar en la segunda vuelta. Todo indica que ganará el primero. El triunfador asumirá la Presidencia el 1 de junio de éste año.

La derechista Arena gobernó el país desde los Acuerdos de Paz firmados en Chapultepec en enero de 1992 hasta junio del 2009, cuando asumió la Presidencia Mauricio Funes, el actual gobernante, que contendió por el FMLN sin ser militante. Si en marzo gana Sánchez, será el tercer Presidente en América Latina que viene de la guerrilla. Los otros dos son José Mújica, presidente del Uruguay, y Dilma Rousseff, presidenta del Brasil.

En Costa Rica, ganó Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), con 30% de los votos. La ley exige obtener 40% más uno para ganar en la primera vuelta.

El segundo sitio fue para Johnny Araya, del gobernante Partido de Liberación Nacional (PLN), que obtuvo 29% de los sufragios. En esta contienda participaron 13 candidatos.

Solís se separó del PLN en el 2005, cuando acusó a su partido y al gobierno de corrupción. Él es politólogo e historiador.

Su discurso del cambio y en contra del continuismo fue el eje central del mensaje a lo largo de la campaña. Le dio resultado. Todo indica que Solís se impondrá a Araya y el partido de la actual presidenta, Laura Chinchilla, dejará el poder.

La manera en que se celebraron las elecciones, sin ningún tipo de incidente y con órganos electorales que a las pocas horas de terminada la elección podían ya dar resultados de la contienda, dan cuenta de que la democracia y la vida institucional se consolida en los países centroamericanos.

Los próximos presidentes de El Salvador y Costa Rica, que tienen mandatos de cuatro años, gobernarán el periodo 2014-2018.

Estos años coinciden con que está en la presidencia de México Enrique Peña Nieto. Su gobierno tiene la oportunidad de abrir una nueva etapa de relación con los países de Centroamérica. Urge que ésta tenga lugar.

Twitter: @RubenAguilar