En los próximos días, los trabajadores formales de México recibirán su aguinaldo, que les corresponde por ley. Para muchos, la llegada del aguinaldo representa un ingreso extra con el cual solventar principalmente las compras navideñas, regalos y otros artículos para consumo de corto plazo, así como deudas atrasadas. Esta práctica de gastar todo el aguinaldo en bienes de corto plazo es más común entre quienes no ahorran.

De acuerdo con el Reporte de Inclusión Financiera 2015, 44% de la población adulta realiza algún tipo de ahorro formal, mientras que 24% no lo hace. Esto trae como consecuencia echar mano de recursos adicionales para hacer frente a gastos tanto previstos como no previstos. En este caso, el aguinaldo, bonos y recursos extra que se obtienen, en muchos casos, tienen como destino el financiamiento de gastos de corto plazo.

Lo anterior puede ser resultado de una mala planeación financiera, pues no se destina el ahorro suficiente para hacer frente a gastos extraordinarios. Es decir, no se tiene la costumbre de hacer un plan financiero que considere los ingresos menos los gastos de primera necesidad, así como ahorro.

Realizar ahorro debería ser una prioridad para las personas de todas las edades. No importa si el ahorro es usado para financiar gastos de corto, mediano o largo plazos. Comenzar con el hábito de ahorrar desde edades tempranas trae beneficios en la vejez, pues el ahorro realizado en la juventud y en la edad adulta puede ser útil para financiar la etapa de vejez.

En cuanto al tema del aguinaldo, este ingreso adicional puede utilizarse para realizar ahorro y así enfrentar gastos extraordinarios con mayor holgura, en caso de ser necesario. Existen diferentes mecanismos para realizar ahorro, las instituciones bancarias ofrecen servicios como cuentas de ahorro o inversión; asimismo, las afores ofrecen el servicio de ahorro voluntario para depósito en la cuenta individual de los trabajadores, para lo cual otorgan diferentes opciones de plazos. Existen además otras instituciones financieras que brindan otros servicios para quienes desean realizar ahorro. Lo importante es acercarse con alguna de estas instituciones y preguntar por los planes que mejor se adapten a sus necesidades, no se necesita ser un experto.

El ahorro para la vejez es importante para financiar gastos que van más allá de las necesidades básicas, es decir, en caso de enfermedades que son muy comunes en esta etapa de la vida.

Si ya recibió su aguinaldo, trate de destinar una parte de éste al ahorro y, si aún no lo recibe, todavía está a tiempo de realizar un plan financiero que le ayude a solventar gastos en el futuro, principalmente aquellos relacionados con la vejez. Infórmese y viva un retiro tranquilo.

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