Opinión

Lectura 4:00 min

Cantinflas en el Gobierno: es eso la 4T

Avatar de Xavier Ginebra Serrabou

Por Xavier Ginebra Serrabou

Me propuse por mi profesión de investigador y una inicial simpatía por López Obrador estudiar el personaje, sus propuestas y su 4ª Transformación. Para ello leí muchos de sus 17 libros, las biografías tanto a favor como en contra de AMLO, seguí sus principales decisiones desde hace dos años, pero con el problema de que el coronavirus se convirtió en el tema principal de lo que espero aparezca como un próximo libro en coautoría con el Dr. Adrián Ruiz de Chávez, director del Centro de Liderazgo de la Universidad Anáhuac, doctor en filosofía, ingeniero y MBA.

La mejor manera de encontrar “el estilo personal de gobernar” son sus propias mañaneras, que recuerdan a Cantinflas, aunque sin la gracia de ese actor, pero con la indefinición que lo caracterizaba. El discurso común es destruir al neoliberalismo, cuando su política macroeconómica es más neoliberal que Hayek y Von Mises, pero único aspecto en el que tiene razón en lo que tiene razón: el neoliberalismo ha hecho mucho daño a México durante cuatro décadas, convirtiéndose en una fábrica de 60 millones de pobres y unos pocos multimillonarios que aparecen cada año en mayor cantidad en la revista Forbes. El neoliberalismo fomentó la una cultura del consumismo y del individualismo. Sin embargo, AMLO no llegó a ofrecer terceras vías alternativas, que hay muchas.

Pero fuera de ese disco rayado, y de una persecución de la corrupción que hizo agua con el regalo de 160 millones de pesos al hijo de Bartlett, su gobierno ha sido la mejor muestra del surrealismo moderno: “Yo tengo otros datos”; se da de izquierda pero fomenta las energías contaminantes; presume ser un liberal como los del siglo XIX, pero fustiga a los periodistas que no opinan como él. Da brincos de júbilo a favor de la soberanía nacional, pero se comporta como un esclavo de Trump para hacerle el trabajo sucio de detener a los centroamericanos en la frontera con Centroamérica. Promete fomentar una “democracia participativa”, pero centraliza el poder volviendo a los tiempos de la Presidencia Imperial: destruye la autonomía de los organismos autónomos, cancela la reforma educativa con un memorándum (con lo que surgió una nueva fuente del Derecho en México); ataca a la “mafia del poder”, pero no toca a ningún multimillonario del capitalismo de cuates, al igual que en su combate a la corrupción. Un gobernante de izquierda debe hacer dos reformas capitales al inicio de su gobierno: una política fiscal redistributiva –cuando se comprometió a no imponer nuevos impuestos- y una reforma financiera (sátrapas a los que no ha tocado con un dedo). De izquierda tiene lo de Cantiflas: sí, pero no, lo más seguro es quien sabe. Cualquier denunciante de las aberraciones de su gobierno, son conservadores, sean mujeres enojadas por los maltratos de los feminicidios, los periodistas de Proceso, las personas que se opusieron a la construcción de la hidroeléctrica de Morelos, los investigadores mal pagados de universidades públicas; las mujeres favorecidas por el proyecto de estancias infantiles; los beneficiarios del Seguro Popular; los beneficiarios del IMSS pero sin medicinas. ¿Qué sería para Cantinflas un conservador? Lo mismo que para López Obrador. ¿México tiene más de 10,000 años? Cantinflas también estaría de acuerdo. ¿Combate al huachicol pero sin meter a nadie a la cárcel por el delito de huachicoleo? Cantinflas gobernando haría lo mismo. ¿Perseguir la corrupción? Sí, pero algunos son más corruptos que otros. La 4T es una versión de Cantinflas sin la gracia de este actor, con una película de mala actuación de dos horas diarias, las mañaneras, en la que todos esperamos que acabe la función. Cinematográficamente, el gobierno de AMLO sería la peor película de ese ilustre actor mexicano.

*Máster y Doctor en Derecho Económico, Profesor Investigador de la Facultad de Negocios de la Universidad De La Salle Bajío.

Conéctate con nosotros.

Recibe nuestro newsletter diario con los contenidos destacados.

Al suscribirte, aceptas nuestras políticas de privacidad.