El crudo West Texas Intermediate (WTI), para entregas en febrero, perdió hoy 85 centavos (1.57%) y se cotizó en 53.27 dólares por barril, con un retroceso acumulado durante el año de 46 por ciento.

La caída anual representa la más profunda baja sufrida por el crudo desde 2008, año en que comenzó una recesión en Estados Unidos que arrastró al mundo entero y cuyas consecuencias aún se sienten en la comunidad internacional.

La baja de este miércoles se produjo pese a que la Administración de Información sobre Energía emitió un informe en que asentó que el consumo de crudo durante la semana pasada disminuyó 1.8 millones de barriles en Estados Unidos.

El descenso en los inventarios de crudo en Estados Unidos no logró compensar que el índice de compras de los gerentes de manufactura en China retrocediera a 49.6 unidades en diciembre, luego de los 50 puntos que obtuvo en noviembre pasado.

La baja en el dinamismo manufacturero de China, el segundo mayor consumidor de crudo luego de Estados Unidos, apunta a una continua debilidad en la demanda mundial de hidrocarburos.

Las cotizaciones han acumulado una caída estrepitosa durante el año, afectadas por aumentos en las producciones de crudo de Estados Unidos y de Libia, así como por la proyección de que el consumo de petróleo disminuirá aún más en 2015.

Bajo ese negativo contexto para el mercado, los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) han expresado que no consideran disminuir su producción para apuntalar los precios del crudo, lo que ha hundido aún más las valuaciones petroleras.