Los futuros de la soya bajaron el miércoles en el mercado de Chicago por octava sesión consecutiva, revirtiendo los avances tempranos tras un reporte pesimista de molienda.

En cambio, los futuros de maíz se afirmaron y cerraron con alzas por segunda sesión consecutiva porque las recientes caídas que llevaron los precios a mínimos en un mes y medio generaron interés comprador en el mercado exportador.

En tanto, los futuros de trigo subieron en Chicago por esperanzas en una mayor demanda para exportación de suministros estadounidenses ahora que las caídas recientes volvieron los precios más competitivos en el mercado global.

Los operadores detectaron ventas técnicas en el mercado de soya luego de que los precios para el contrato más activo no lograron superar los máximos del martes. La debilidad en el mercado al contado en plantas procesadoras en Iowa y Indiana también pesó sobre el mercado de futuros.

El contrato de soya para mayo terminó con una caída de 1.25 centavos, o 0.2%, a 9.98 dólares por bushel. Las subidas en el mercado de maíz fueron limitadas por expectativas de una cosecha extraordinaria en Sudamérica que inundaría el mercado mundial con suministros en las próximas semanas. El contrato de maíz para mayo chocó con un nivel de resistencia técnica cerca de 3.65 dólares por bushel, su máximo semanal. Finalmente, cerró la jornada con una subida de 1.25 centavos, o 0.35%, a 3.6350 dólares por bushel.

La debilidad del dólar dio sostén a las subidas del trigo. Varios operadores notaron compras de ocasión luego de que el contrato referencial de trigo rojo blando de invierno en Chicago tocó el martes un mínimo desde el 8 de febrero.

El contrato de trigo para mayo en Chicago subió 5.5 centavos, o 1.22%, a 4.36 dólares por bushel.

Pese a que la baja del billete verde es teóricamente favorable a la producción estadounidense, los inversionistas se mantuvieron prudentes a la espera de saber con más certeza cual será el ritmo futuro del endurecimiento de la política monetaria estadounidense.