Fiat Chrysler (FCA) inició el lunes una fusión finamente equilibrada de iguales con Renault para enfrentar los crecientes costos generados por los cambios tecnológicos y regulatorios, buscando crear el tercer fabricante de automóviles más grande del mundo.

De concretarse, la fusión por más de 35,000 millones de dólares alteraría el panorama competitivo para rivales como General Motors y el fabricante de Peugeot, PSA Group, que recientemente sostuvo conversaciones no concluyentes con Fiat Chrysler.

Renault afirmó que estaba estudiando la propuesta del grupo italoamericano FCA con interés y que la consideraba amistosa.

Las acciones de FCA en la Bolsa de Milán subieron 7.98% a 12.37 euros, mientras que las de Renault en París ganaron 12.67% a 56.32 euros, después de que los inversionistas dieran el visto bueno al plan de un fabricante de automóviles capaz de producir más de 8.7 millones de vehículos al año y que apunta a un ahorro anual de 5,000 millones de euros (5,600 millones de dólares).

La nueva firma se ubicaría en el tercer lugar en la industria automotriz mundial, por detrás de la japonesa Toyota y la alemana Volkswagen. Analistas advirtieron sobre grandes complicaciones, incluida la alianza existente de Renault con Nissan, el papel del Estado francés como el mayor accionista de Renault y la posible oposición de políticos y trabajadores a cualquier recorte.

“El mercado tendrá cuidado con estos números de la sinergia, ya que se ha prometido mucho antes y no hay una sola fusión de iguales que haya tenido éxito en la industria de los autos”, dijo el analista de Evercore ISI Arndt Ellinghorst.

Fusión de iguales

Con estas sensibilidades en mente, FCA propuso una fusión de iguales, completamente en acciones. Después de un dividendo de 2,500 millones de euros pagado a los accionistas de FCA, los inversionistas de cada compañía recibirían la mitad de la nueva entidad. Esta naciente empresa sería presidida por John Elkann, jefe del conglomerado.