El peso mexicano logró una apreciación semanal de 0.7%, equivalente a 11.30 centavos frente al dólar estadounidense, explicado básicamente por la inexistencia de datos económicos sobresalientes, fundamentalmente en Estados Unidos y China.

El viernes pasado, el tipo de cambio peso-dólar finalizó en niveles de 16.7040 pesos por dólar en operaciones al mayoreo, que frente a las cotizaciones de la sesión previa (16.7390 pesos) significó una recuperación de 0.21%, mientras las negociaciones al menudeo (ventanilla bancos) alcanzaron un precio de 17 pesos por billete verde.

El mercado de divisas mundial concluyó con movimientos mixtos con respecto al dólar, observándose las mayores apreciaciones en monedas como la libra esterlina, que experimentó una avance de 1.2%; el dólar australiano, con una ganancia de 1.19%, y la corona sueca, con un aumento de 0.61 por ciento.

Las monedas más golpeadas resultaron las de los países emergentes, entre los que se encuentran el real brasileño, con una devaluación acumulada semanal de 2.08%; seguida por el won coreano, con una depreciación de 1.87%, y el rand sudafricano, con una pérdida de 1.55 por ciento.

El panorama del mercado de divisas mundial aún se encuentra incierto, pese a la expectativa que se generó en los últimos días en torno a que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos aumentará tasas en la última reunión prevista para el 16 de diciembre.

La volatilidad del mercado de cambios nacional continuará volátil bajo el pronóstico de mantener cotizaciones entre un rango que fluctuará entre 16.5 pesos por dólar como precio mínimo y 17 pesos por dólar su nivel máximo.

El subdirector de mercados financieros de Banco Santander, Salvador Orozco comentó que el entorno internacional se ve complicado para la divisa mexicana, debido a que en esta semana se esperan datos económicos importantes, que podrían generar nuevamente presiones alcistas en el tipo de cambio peso-dólar.

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