El mercado no está distinguiendo marcas, por eso cualquier noticia negativa afecta a todas las empresas del sector de la vivienda en México, particularmente las que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), aseguró el exdirector de Infonavit y hoy presidente del Consejo de Administración de Sare.

Hemos visto últimamente que el mercado se deja llevar por cómo le va al sector en su conjunto, y eso hace que cuando alguna empresa tiene algún problema, inmediatamente se ve reflejado en el precio de la acción de todas las demás , consideró Víctor Manuel Borrás Setién, quien dirigió por 12 años la institución que más hipotecas da en México.

A principios de mes se conoció el fraude de Homex, quien reportó la venta de 100,000 casas que ni siquiera había construido. Este hecho, más la falta de interés por invertir en el sector, llevó por debajo de los 10 centavos el precio de los papeles de Sare, desde los 12.5 centavos al que cotizaba previo al escándalo de Homex.

A estos niveles está muy lejos de su máximo histórico de 15.60 pesos alcanzados el 25 de mayo del 2007. En lo que va de este año, ha perdido 30.77% de su capitalización.

Indicador importante

El precio de la acción, añadió Borrás Setién, es un indicador importante, pero hablando con algunos analistas ven bien el reporte del cuarto trimestre del 2016.

Sare registró un Ebitda positivo, incrementó sus ventas y, sin embargo, esto no se está reflejando en el precio de la acción.

Sare sí está reportando un crecimiento en ingresos notable en el acumulado del 2016, muy cercano a 100%, pero lo preocupante es que no está registrando utilidad operativa, ya está presentando una pérdida , explicó Luis Garinian, portfolio manager de Marlin Capital México.

Los gastos financieros se están comiendo a la empresa, agregó Garinian, prácticamente son más de 50% de lo que está generando de operaciones, cualquier negocio sano registra una utilidad operativa.

Lo que llama la atención del reporte, consideró Garinian, es que negocia un acuerdo para reducir la deuda con costo, de la cual redujo 17% en los recientes 12 meses.

Sare pasó por problemas financieros y falta de liquidez. Ahora está en una etapa de renacimiento, con nuevos socios y directivos. A diferencia de sus pares Geo, Homex y Urbi, no entró en concurso mercantil.

Hace casi tres años, Sare se capitalizó con 1,500 millones de pesos que le inyectó el fondo Tavistock. La familia Sánchez Carbajal quedó con una participación minoritaria.

Quiere recobrar su valor

Hoy su ruta es crecer para recobrar valor. En este 2017, la meta es vender alrededor de 2,000 casas. En el 2016 colocó 800 unidades y un año previo no llegó a 150 viviendas vendidas.

Aun cuando seguramente todavía tenemos unas cosas por resolver, oficialmente a partir de octubre del año pasado empezamos una nueva etapa que básicamente es crecer hacia los próximos años , dijo el presidente del Comité de Administración.

En retrospectiva, añadió, lo que afectó a Sare del 2010 al 2012 fue un problema de estrategia. Se salió de su mercado natural, que era la Ciudad de México, y la vivienda medio-residencial. Empezó a incursionar en otros estados de la República mexicana y en el desarrollo y venta de vivienda de menor valor.

El exdirector de Infonavit es optimista. Confió en que Sare despegará este año porque no se ha perdido toda la confianza en el sector, hay cautela. Están obteniendo créditos puente con la banca, lo cual les da impulso para seguir con nuevos proyectos.

Vemos cautela por la economía mexicana, por los problemas que conocemos, la relación con Estados Unidos, duda de lo que va a pasar. Nos estamos acercando a un fin de sexenio donde viene un cambio político, entonces hay en general un ambiente de mayor cautela , reiteró.

Dentro de ese ambiente de mayor cautela, se piensa qué es lo que va a pasar con en el sector dijo y mi punto de vista es que van a ser dos muy buenos años porque la vivienda es una herramienta que tiene el gobierno para promover la economía, principalmente a través de los organismos nacionales como el Infonavit y el Fovissste, principalmente.

Cuando las cosas van mal, siempre la vivienda actúa de manera contracíclica y por eso estoy optimista de que deben ser buenos años, sobre todo en 2017 y 2018 , finalizó el presidente del Consejo de Sare.

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