Los pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos sufrieron en abril su peor declive en seis meses, debido a un desplome en las órdenes de aviones y vehículos motorizados, apuntando a un enfriamiento en la actividad fabril.

El Departamento de Comercio dijo este miércoles que los pedidos de bienes con una duración de al menos tres años bajaron 3.6% tras un aumento de 4.4% en marzo, que originalmente se había informado como un alza de 4.1 por ciento.

Economistas consultados por Reuters esperaban que los pedidos, considerados un indicador adelantado del comportamiento de la industria manufacturera, cayeran 2.2 por ciento.

Aunque los pedidos de bienes duraderos son extremadamente volátiles, los detalles del reporte fueron los más recientes de una serie de datos que indican que la economía aún no consigue despegar con rapidez.

"Es otro dato modestamente decepcionante en una larga serie de datos levemente decepcionantes que hemos recibido en el último mes", indicó Fred Dickson, jefe de estrategia de mercado de D.A. Davidson & Co. en lago Oswego, Oregon.

"No es indicio de una recesión económica, sólo entrega una imagen de que la economía está en un receso momentáneo", agregó.

Hasta el momento, datos de ventas minoristas hasta producción industrial sugieren que la economía siguió perdiendo impulso a inicios del segundo trimestre.

Se espera que el jueves el Gobierno reporte que la economía creció a un lento ritmo de 2.1% anual en el primer trimestre, según un sondeo de Reuters, en vez de1.8% estimado el mes pasado.

La actividad manufacturera, que ha liderado la recuperación, se ha visto afectada por el sector automotor, que debe lidiar con la falta de repuestos debido a las fallas de suministro en Japón por el terremoto.

Las órdenes del mes pasado fueron presionadas a la baja por una caída de 4.5% en las reservas de vehículos motorizados, el mayor declive desde agosto, probablemente siguiendo a un hundimiento de 8.9% en la producción automotriz durante ese mes.

El sector manufacturero estadounidense se contrajo por primera vez en 10 meses en abril, como resultado de interrupciones en la cadena de abastecimiento tras el terremoto de marzo en Japón.

Las solicitudes también se vieron afectadas por una baja de 30% en las volátiles peticiones de aeronaves. Boeing tuvo sólo dos órdenes de aeronaves, cayendo fuertemente desde las 98 recibidas en marzo, según información en el sitio electrónico del fabricante.

Excluyendo el transporte, los pedidos de bienes duraderos cayeron 1.5 por ciento.