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Irán continúa llevando a la horca a disidentes
Son acusados de espionaje por compartir imágenes a través de Starlink; hay apagón de internet desde hace 53 días.

Una madre golpea al asesino de su hijo pocos segundos antes de pasar a la horca, en Teherán; imagen de 2014.
París/Ciudad de Panamá. Irán ha intensificado la represión durante la guerra y la posterior tregua con Estados Unidos, con una oleada de ejecuciones y arrestos, denuncian los activistas, que piden que se incluyan los derechos humanos en las negociaciones.
La tregua de dos semanas que el presidente estadounidense Donald Trump ha prolongado indefinidamente para favorecer el diálogo no ha supuesto ningún respiro en la represión.
Casi a diario el régimen de los ayatolás lleva a cabo ejecuciones en la horca de condenados considerados presos políticos y personas detenidas a veces simplemente por haber enviado vídeos a un medio de comunicación en el extranjero.
La última de ellas este miércoles: Mehdi Farid, condenado por vínculos con la agencia de espionaje israelí Mosad, informó el poder judicial.
Todo ello en un contexto de restricción de internet con un "apagón" que, según el observatorio Netblocks, empezó hace 53 días.
“La liberación inmediata de todos los presos políticos detenidos antes o después del estallido de la guerra debe ser una condición fundamental de cualquier acuerdo con la república islámica”, estima Mahmood Amiry-Moghaddam, director de la oenegé Iran Human Rights, con sede en Noruega.
El martes esta organización afirmó que al menos 3,646 personas han sido detenidas desde que estalló la guerra el 28 de febrero. De ellas por lo menos 767 desde el comienzo del alto el fuego el 8 de abril.
Los cargos incluyen espionaje, transmisión de imágenes o coordenadas de lugares a medios de comunicación con sede en el extranjero, intento de establecer células operativas o posesión de un terminal de internet Starlink.
El martes las autoridades también ejecutaron a un octavo hombre por las protestas antigubernamentales de enero pasado, que fueron reprimidas a sangre y fuego por las fuerzas de seguridad.
Desde que se reanudaron las ejecuciones el 19 de marzo, las autoridades iraníes también han ejecutado a ocho miembros del grupo opositor Muyahidines del Pueblo (MEK), prohibido en el país.
Iran Human Rights teme que otros detenidos sigan la misma suerte dado que "cientos de manifestantes se enfrentan actualmente a cargos que conllevan la pena capital, y al menos 30 ya han sido condenados a muerte".
El jefe del poder judicial, Qolam Hosein Mohseni Eyei, ordenó juicios por vía rápida para los detenidos por las protestas. Y el lunes dijo que aquellos considerados "colaboradores de un agresor hostil" serán tratados "sin clemencia".
Reclamo panameño
El gobierno de Panamá confirmó la tarde de ayer que uno de los dos buques incautados por las fuerzas navales de Irán en el estrecho de Ormuz es de bandera panameña y calificó el acto como un "grave atentado" contra la seguridad marítima.
La cancillería de Panamá dijo que la embarcación MSC-Francesca, una de las involucradas, tiene "bandera panameña" y es "de propietarios italianos".
Los Guardianes de la Revolución Islámica anunciaron este miércoles que detuvieron en el estrecho de Ormuz "dos barcos infractores" que "fueron incautados" y dirigidos a la costa iraní.
El gobierno panameño rechazó "las acciones unilaterales que menoscaban el libre tránsito y ponen en riesgo vidas humanas".
