Madrid. El juez del Tribunal Supremo español, Pablo Llarena, retiró el pedido de extradición de seis políticos separatistas catalanes acusados de rebelión, entre ellos el expresidente catalán Carles Puigdemont.

El juez tomó la decisión después de que una Corte alemana sentenció que Puigdemont no puede ser extraditado por rebelión, sino solamente por malversación de fondos públicos. Además, agregó que la sentencia alemana revelaba “falta de compromiso” en la persecución de prófugos.

Llarena quiere que Puigdemont y sus aliados separatistas que huyeron del país respondan por los cargos de rebelión y sedición, además de malversación de dinero público.

El fallo también revoca las órdenes de arresto internacionales contra los seis exfuncionarios prófugos, un hecho que el movimiento separatista consideró una victoria contra las autoridades centrales.

Puigdemont y los otros independentistas residentes en Alemania, Bélgica, el Reino Unido y Suiza, podrán moverse por el extranjero y no se exponen a ser entregados.

En España, no obstante, siguen vigentes las respectivas órdenes, por lo que en caso de regresar serían detenidos.

Tras conocer el fallo, en su cuenta de Twitter Puigdemont destacó que la decisión de Llarena “es la demostración de la debilidad inmensa de la causa judicial”, centrada en el cargo de rebelión, que implica el recurso a la violencia y agregó que “hoy es un día para reclamar con más fuerza que nunca la libertad de los presos y presas políticos”.

Si Puigdemont y los demás fueran extraditados para responder por malversación, la justicia española sólo podría juzgarlos por ese cargo, cuya pena máxima es de 12 años de prisión. La pena por rebelión puede llegar a 30 años.

Victoria

Puigdemont fue detenido en el norte de Alemania el 25 de marzo por orden de Llarena, cuando volvía en coche de una visita a Finlandia, pero menos de dos semanas más tarde la justicia local decretó su puesta en libertad bajo fianza. Ahora, podrá moverse por toda Europa menos en España.