Altos asesores de Política Militar y Exterior del presidente Donald Trump han propuesto un cambio importante en la estrategia en Afganistán que, de llevarse a cabo, pondría nuevamente a Estados Unidos, otra vez, en pie de guerra con los talibanes.

El plan llega al final de una revisión de un plan en torno a la voluntad del presidente para revertir el empeoramiento de la Seguridad en Afganistán y empezar a ganar de nuevo, dijo un funcionario estadounidense, quien al igual que otros, habló a condición de reservar el anonimato.

La nueva estrategia, que cuenta con el respaldo de los principales funcionarios del gabinete, autorizaría el Pentágono, no la Casa Blanca, para establecer el número de tropas en Afganistán y dar a los militares autoridad mucho más amplia para detonar ataques aéreos en contra de los talibanes. También echaría abajo las restricciones era Obama que limitaban la movilidad de los asesores militares en el campo de batalla.

Las autoridades dijeron que no está claro si Trump, que ha hablado poco sobre la guerra más larga de los Estados Unidos, verá con buenos ojos la expansión del papel de Estados Unidos en Afganistán.

Lo que sí ha comentado Trump es su deseo de ser duros con el terrorismo.

Se espera que Trump tome una decisión sobre la estrategia antes de la cumbre de la OTAN el 25 de mayo en Bruselas.