Pegida (Patriotische Europäer gegen die Islamisierung des Abendlandes), siglas en alemán de Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente, toma desde octubre pasado las calles de diferentes ciudades y sus miembros proclaman consignas racistas y xenófobas contra los inmigrantes que residen en el país.

Sus convocatorias son cada vez más multitudinarias y sus apoyos no son simplemente de ambientes de extrema derecha, sino que cuentan con el respaldo de ciudadanos comunes que acuden a las manifestaciones guiados por el temor de tener menos trabajo y menos prestaciones sociales del estado.

A mediados de diciembre, unas 15,000 personas secundaron la manifestación semanal de Pegida en Dresden. Además, estas protestas se replicaron en otras ciudades del país como Colonia y Bonn, ambas en el estado de Renania del Norte-Westfalia o Wurzburgo.

El éxito del movimiento islamófobo preocupa a la clase política, incluso la canciller federal alemana Ángela Merkel mencionó el tema en su tradicional discurso de Año Nuevo.

Alertada por los prejuicios que ayuda a difundir el movimiento islamófobo, Merkel llamó a los ciudadanos a no escuchar la llamada de Pegida contra los musulmanes.

No sigan a quienes convocan las manifestaciones porque demasiado a menudo albergan prejuicios, frialdad e incluso odio en sus corazones , declaró en el discurso televisado durante el último día de 2014.

Merkel advirtió también que el movimiento islamófobo Pegida se apropió del lema Nosotros somos el pueblo , una frase que gritaban los manifestantes hace 25 años que ayudó a derribar el muro de Berlín.

Dicen que son el pueblo, pero lo que realmente quieren decir es: no son uno de nosotros por el color de piel y por su religión , recalcó la canciller federal.

Las palabras de Merkel fueron muy bien recibidas por los partidos de la oposición, La Izquierda y Los Verdes, que celebraron las críticas contra el movimiento islamófobo.

La señora Merkel no debería ser clara cuando habla solo en Año Nuevo, sino también en el Parlamento y su gobernanza política diaria. Gobernar en vez de presidir, más claridad en lugar de niebla, éste debería ser un buen propósito de año nuevo para Angela Merkel , aseguró la política de Los Verdes, Katrin Göring-Eckardt.

El vicepresidente del partido La Izquierda, Jan Korte, dijo que las palabras de Merkel sobre Pegida, en las que se desmarcaba claramente del movimiento islamófobo, eran laudables , pero matizó que no todos los políticos de su partido, la Unión Demócrata-Cristiana, interiorizaron esta idea.

El partido euroescéptico Alternativa para Alemania (AFD) fue el único que no saludó las palabras del Merkel. Esta formación política que no esconde sus simpatía hacia Pegida acusó a la canciller federal de criticar a Pegida desde arriba sin conocer a sus integrantes .

Además del ámbito político, la Iglesia alemana también reaccionó a las convocatorias de Pegida.

El cabildo de la Catedral de Colonia, en Renania del Norte-Westfalia, anunció que apagaría las luces de esa iglesia la tarde del próximo lunes, coincidiendo con la celebración de las manifestaciones islamófobas.

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