Mientras el presidente Obama y su retador republicano, Mitt Romney, pasaron la víspera de las elecciones presidenciales de un estado indeciso a otro, sus campañas se preparaban para una complicada y, posiblemente, larga batalla en la votación de hoy.

Ayer, Obama estaba programado para visitar tres estados y Romney cuatro. Pero el republicano también tenía planeado continuar con su campaña el día de la elección, al visitar los estados clave de Pensilvania y Ohio por última vez.

Incluso antes de que la votación de hoy arrancara discutían sobre cómo era administrada la votación.

En Ohio, una nueva controversia se ha desatado sobre la validez de los sufragios provisionales. Por lo general, dichos votos especiales -emitidos por los electores y reservados para su revisión posterior- se requieren cuando algo acerca de la elegibilidad del votante está en duda. Por ejemplo, el votante puede carecer de la debida identificación o estar en el precinto equivocado, o la persona pudo haber solicitado una boleta de sufragio en ausencia, pero después aparecer para votar en persona en una casilla.

Cuando se examinan posteriormente y más a detalle, dichas boletas provisionales son eliminadas o, si la se establece la elegibilidad del votante, son contabilizadas.

La disputa por esos votos ha incrementado la posibilidad de que si las elecciones de hoy se reducen a los resultados de este estado, el conteo no terminará hoy por la noche en lo absoluto.

En su lugar, podrían pasar semanas antes de que Ohio tenga un resultado final. Los defensores de los derechos del voto sostienen que una nueva directiva, emitida la noche del viernes por el secretario de estado de Ohio, Jon Husted, coloca incorrectamente en los votantes la responsabilidad -en lugar de los trabajadores electorales- de registrar con precisión la forma de identificación en las boletas provisionales.

Husted ordenó a los 88 consejos electorales de los condados del estado rechazar las boletas provisionales cuando la sección de la identificación esté incompleta. Esto parece estar en conflicto con un decreto de consentimiento alcanzado el mes pasado entre el estado y los grupos de los derechos de los votantes que insisten que las boletas provisionales con la información de identificación incompleta deben ser contadas.

En su proyección final antes de la votación de hoy, la encuesta en Ohio, patrocinada por la Universidad de Cincinnati, encontró la carrera presidencial en Ohio muy reñida, con 50 % de los probables votantes que apoyan a Obama y 48.5 % a Romney, con un margen de error de más o menos 3.3 por ciento.