Naciones Unidas (ONU) expresó su preocupación por las deportaciones masivas de inmigrantes haitianos por parte de Estados Unidos y advirtió que personas con solicitudes de asilo serias pueden estar en riesgo.

"Las expulsiones masivas y sumarias que se realizan actualmente, (...) sin tratar de determinar las necesidades en términos de protección, son contrarias al derecho internacional y pueden constituir devoluciones", dijo en un comunicado el jefe de la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), Filippo Grandi.

La "devolución" consiste en retornar solicitantes de asilo a países donde enfrentan persecuciones o amenazas y es ilegal bajo el derecho internacional.

ACNUR había señalado previamente que todas las personas que piden asilo tienen derecho a que se consideren sus demandas.

"Estamos seriamente preocupados por el hecho de que parece que no ha habido ninguna evaluación individual en los casos (de Haití)", señaló la portavoz del organismo internacional, Marta Hurtado, a los periodistas en Ginebra.

Esto, prosigue, indica que "quizás algunas de estas personas no han recibido la protección que necesitaban".

La portavoz de la agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR, Shabia Mantoo, precisó que solicitar asilo es un "derecho humano fundamental". "Pedimos que se respete ese derecho", aseveró.

Sus afirmaciones se producen después de que Washington comenzara a enviar durante el fin de semana aviones llenos de ciudadanos haitianos de regreso a su país.

Washington había suspendido de manera temporal la deportación de inmigrantes haitianos después de que un devastador terremoto sacudiera el mes pasado la nación caribeña.

Pero las expulsiones se reanudaron y bajo presión de que deben de ser rápidas, después de que 15,000 haitianos entraran en los últimos días en Estados Unidos desde México y se encontraran varados durante días en el estado de Texas bajo un puente que cruza el río Grande.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, prometió un planteamiento más humano en materia de inmigración que su predecesor, el republicano Donald Trump. Sin embargo, el veterano demócrata ha luchado por detener la marea de inmigrantes que atraviesa la frontera desde que asumió el cargo en enero.

Biden se ha enfrentado a una creciente presión política para abordar rápidamente el problema tanto de los republicanos como de sus filas, los demócratas.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos indicó que la mayoría de los inmigrantes serían expulsados bajo el Título 42 de la ley que restringe la inmigración debido a la pandemia de Covid-19.

Mantoo reiteró la oposición de ACNUR frente a esta política y el llamamiento de la agencia a los países desde el inicio de la crisis sanitaria para que continúen garantizando "el acceso al asilo a aquellos cuyas vidas dependen de él".

"Hay formas de gestionar las consideraciones de salud pública..., pero también el derecho a solicitar asilo. Esto puede hacerse", aseveró Mantoo.

Por el contrario ACNUR elogió este martes al gobierno de Biden por su anuncio de que duplicará el número de refugiados que aceptará el próximo año hasta 125,000, en medio de una escalada de personas que huyen de Afganistán y otros países.