Osh, Kirguistán.- El número de muertos debido a los disturbios étnicos que han sacudido el sur de Kirguistán podría llegar a casi 2,000, dijo la presidenta interina del país mientras realizaba su primera visita a un poblado afectado por los enfrentamientos.

Las cifras del Ministerio de Salud de Kirguistán señalan que el número de fallecidos en enfrentamientos organizados sobre todo por grupos de kirguisos llegan a los 191.

Yo aumentaría 10 veces las cifras oficiales respecto al número de muertos , dijo la presidenta interina Roza Otunbayeva, según su portavoz Farid Niyazov. La mandataria señaló que las cifras actuales no tienen en cuenta a aquellos enterrados el mismo día que murieron, tal y como indican las tradiciones musulmanas locales, dijo el vocero.

Por otro lado, Naciones Unidas dijo que un millón de personas podría necesitar ayuda en el país.

Las agencias de ayuda de la ONU y la Organización Mundial de la Salud dijeron que la cifra de un millón de personas en Kirguistán y Uzbekistán incluye un potencial número de refugiados, desplazados internos y otros que han sufrido de una forma u otra los disturbios.

Christiane Berthiaume, portavoz de UNICEF, dijo que la cifra es una estimación para ayudar a las agencias a hacer sus planes de ayuda. Indicó que el número de personas necesitadas de ayuda alcanzaría el millón.

Cientos de miles de uzbekos han huido de la zona sacudida por los disturbios.

El subsecretario de Estado estadounidense Robert Blake visitó el viernes un campo de refugiados en Uzbekistán, a unos cinco kilómetros (tres millas) de la frontera de Kirguistán. Pidió una investigación de los episodios de violencia y dijo que estaba trabajando para que los refugiados regresaran a casa de forma segura.

La ruta de la violencia en Osh

Otumbayeva llegó el viernes en helicóptero a la plaza central de Osh, una ciudad de 250,000 personas. Varias partes de la ciudad han quedado destruidas por grupos de hombres kirguisos que quemaron casas de uzbekos y atacaron negocios de estos en episodios de violencia que empezaron a finales de la semana pasada.

Tenemos que dar esperanza para restaurar la ciudad, que regresen todos los refugiados y crear todas las condiciones para eso , indicó.

Insistió en que la buena voluntad entre kirguisos y uzbekos pondría fin a las hostilidades.

La ONU calcula que 400,000 personas huyeron del sur del país después de que kirguisos mataran a cientos de uzbekos.

Hasta 100,000 personas han cruzado la frontera con Uzbekistán, donde están recibiendo alimento y agua en campos de refugiados. Otros cientos de personas permanecen acampadas en el bando de Kirguistán de la frontera, ya que no se les permite cruzar.