Sin una partida presupuestaria definida ni una fecha de arranque de pruebas piloto, la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), presentaron el “Modelo de cuidados alternativos para niñas, niños y adolescentes migrantes, solicitantes de asilo y refugiados en México: guía para su implementación", con el objetivo de garantizar su derecho a vivir en familia, su integración a la comunidad y gozar de un futuro productivo ante el alcance del fenómeno migratorio actual.

María del Rocío García Pérez, titular del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), detalló que la estrategia inspirada en un modelo italiano está diseñada en cuatro etapas.

La primera de ellas es la identificación en la que el Instituto Nacional de Migración o el SNDIF canalizarán al menor de edad migrante a un Centro de Asistencia Social, especializado de corta estancia; la segunda etapa es de primera acogida y comenzaría cuando el menor de edad migrante ingrese al Centro de corta estancia para que la Procuraduría de Protección de la Niñez, federal o estatal, elabore un plan de restitución de derechos con las medidas especiales que se requieran. Mientras que el SNDIF, nacional o local, y el Centro de Asistencia hagan un primer esbozo de un plan de vida individualizada.

En la tercera etapa, de segunda acogida, se proporcionará cuidados alternativos temporales a quienes permanecerán más tiempo en el país, es decir, a niñas, niños y adolescentes solicitantes de asilo, refugiados o con protección complementaria, entre otros. Esta etapa, cuenta con dos modalidades posibles: la familiar, que contempla el acogimiento de la familia extensa o de una familia ajena; y la residencial, que considera a los Centros de Asistencia Social especializados y a los grupos-departamentos.

Finalmente, la cuarta etapa es el egreso, es decir, la reintegración familiar o el acompañamiento hacia una vida independiente para lograr su integración a la sociedad de forma productiva.

Martha Delgado, subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, detalló que durante el primer semestre del 2019 se han presentaron ante la autoridad migratoria a más de 33,000 niñas, niños y adolescentes migrantes de los cuales 25% no estaban acompañados.

“Este modelo es tan relevante para el país. Consideramos vital la presentación de este modelo porque las niñas, niños y adolescentes cada vez tiene más presencia en los flujos migratorios y esto nos presenta retos en todo el país”, dijo.

Agregó que al ser México un territorio de origen, destino, tránsito y de retorno de migrantes se mantendrá el respeto a la dignidad y a los derechos de las personas.

Por su parte, el canciller Marcelo Ebrard destacó que dicho modelo marca una política pública y un compromiso del estado mexicano para alcanzar sus metas propuestas.

“El modelo se tiene que traducir en un programa, en un presupuesto, se tiene que traducir en cómo lo evaluamos para que se lleve a cabo. El modelo nos compromete a todas las instancias que tenemos que participar y lo más importante nos da un camino a seguir es una brújula de navegación en un proceso muy complejo y muy difícil al cual hay que hacerle frente”, manifestó.

De acuerdo con cifras oficiales de octubre del 2018 a febrero del 2019, se detectaron más de 14,000 niñas, niños y adolescentes, de los cuales casi 4,000 viajaban sin compañía. En cuanto a las personas menores de edad migrantes mexicanas, en el 2018 fueron deportados casi 11,000 desde Estados Unidos, y de enero a mayo de este año han sido deportados poco más de 5,000.

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