Jartum. Los líderes de las protestas de Sudán exigieron a la junta militar (que tomó el poder después de derrocar a Al Bashir el jueves) que ceda “inmediatamente” el poder a un gobierno civil y que éste lleve ante la justicia al depuesto líder Omar al Bashir.

La organización que encabezó las protestas contra Al Bashir, la Asociación de Profesionales Sudaneses, también pidió que se juzgue a aquellos que perpetraron el golpe de Estado que en 1989 llevó a Al Bashir al poder tras derrocar a un gobierno democráticamente elegido.

“Aquellos que cometieron crímenes contra la humanidad y genocidio en Darfur, las montañas de Nuba y el Nilo Azul, tienen que hacer frente a la justicia”, indicó la organización en un comunicado.

La Corte Penal Internacional de La Haya reclama a al Bashir por genocidio y crímenes contra la humanidad por su papel en el conflicto en la región sudanesa de Darfur, cargos que él rechaza.

“También pedimos la liberación de los soldados y oficiales que se pusieron del lado de la revolución”, añadió el texto.

Estas exigencias se plantearon después de que el nuevo poder militar instó a los partidos políticos a seleccionar una figura “independiente” como primer ministro.

“Queremos que se pongan de acuerdo sobre una figura independiente para ser primer ministro y sobre un gobierno civil”, dijo el teniente general Yaser al Ata, en una reunión entre partidos y junta militar en Jartum.

La junta militar afirmó en su momento que rechazaría entregar a Al Bashir o a cualquier otro ciudadanos sudanés.

Medidas

Entre tanto, el gobierno militar pidió apoyo a la comunidad internacional y tomó nuevas medidas.

El jefe de la junta militar, el general Abdel Fatah al Burhan, se comprometió a instaurar un gobierno completamente civil, así como a instaurar un sistema judicial independiente y a crear un entorno propicio para “una transición pacífica del poder”.