Israel comenzará a ofrecer una tercera inyección de la vacuna contra el Covid-19 de Pfizer y BioNTech a los mayores de 60 años, una medida que se toma por primera vez en el mundo y que busca frenar la propagación de la altamente contagiosa variante Delta.

El primer ministro Naftali Bennett, al lanzar la campaña, dijo que el presidente Isaac Herzog sería el primero en recibir el refuerzo, el viernes.

Israel fue líder mundial en vacunación y muchos ancianos recibieron dosis en diciembre, enero y febrero, ya que se les consideraba el sector más vulnerable de la población.

Pero desde la aparición de la variante Delta, el Ministerio de Salud ha informado en dos ocasiones de un descenso de la eficacia de la vacuna contra la infección y una ligera disminución de su protección contra la enfermedad grave.

La campaña de refuerzo convertirá a Israel en un campo de pruebas de una tercera dosis, antes de la evaluación final de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

"Los descubrimientos demuestran que hay una disminución de la inmunidad del cuerpo con el paso del tiempo. El objetivo de la dosis suplementaria es reforzarla y así reducir significativamente las posibilidades de infección y enfermedad grave", dijo Bennett en una rueda de prensa.

Hago un llamamiento a todos los ancianos que recibieron la segunda dosis, para que vayan a recibir la suplementaria", dijo.

Pfizer dijo el miércoles que cree que las personas necesitan la dosis adicional para mantener la protección contra el coronavirus. La compañía ha dicho que podría solicitar la autorización de emergencia en Estados Unidos para las vacunas de refuerzo en agosto.

Un comité de expertos israelíes en vacunación que asesora al Ministerio de Salud aprobó por abrumadora mayoría la campaña de refuerzo a última hora del miércoles, dijo Bennett.

Alrededor del 57% de los 9.3 millones de habitantes de Israel han sido vacunados. Cerca de 160 personas están hospitalizadas con síntomas graves y los nuevos contagios diarios se han disparado a más de 2,000, frente a los pocos casos diarios de hace unos meses.

Bennett dijo que su gobierno esperaba que la expansión de la vacunación permita a Israel evitar más paralizaciones de la economía que resultan costosas.