Nueva York.- Al menos tres niños mexicanos están aún detenidos en Nueva Yortk, tras ser separados de su familia al cruzar la frontera sur de Estados Unidos, de acuerdo con el Consulado de México en esta ciudad.

Los niños, tres hermanos de ocho, 12 y 14 años de edad, están detenidos en el albergue de Cayuga, en el bario de Harlem del este, en Manhattan, donde al menos 239 menores de edad separados de sus familias han sido albergados.

Según el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, el más joven de los menores albergados en Cayuga tiene nueve meses de edad.

Además, algunos de los niños albergados ahí al parecer padecen de varicela y de piojos, apuntó el alcalde, tras visitar Cayuga el miércoles pasado.

El portavoz del Consulado de México en Nueva York, Gerardo Izzo, declaró a Notimex que la expectativa de esta sede diplomática es que los menores se reúnan con su madre a principio de la semana próxima.

Izzo explicó que la madre, una ciudadana de Honduras, ingresó su petición de asilo ante las autoridades de Estados Unidos, por lo que espera en libertad la resolución de su caso.

Los 239 menores que han sido trasladados de la frontera sur a Nueva York son parte de los 2,300 niños que fueron separados de sus familias migrantes sin documentos o solicitantes de asilo en el marco de la política de “tolerancia cero” implementada por la administración del presidente Donald Trump.

De acuerdo con De Blasio, y con el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, las autoridades federales se han negado a proporcionar información oportuna y precisa sobre el número de menores separados de sus padres en la frontera que se encuentran en albergues de Nueva York.

En ese sentido, Izzo puntualizó que las autoridades consulares mexicanas han insistido a las dependencias federales estadounidenses a que se apeguen a los protocolos para informar a esta sede diplomática sobre los menores separados y detenidos.

El miércoles pasado, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva para detener la separación de niños de las familias de migrantes que cruzan la frontera sin documentos.

No obstante, abogados y grupos civiles se han quejado de que el proceso de reunificación de los más de dos mil menores separados es complejo porque no hay un sistema de registro uniforme que permita vincular en todos los casos a las familias.