Jartum. Cuatro personas murieron en Jartum en el primer día de la campaña de desobediencia civil convocada por la oposición contra el poder militar, tras la sangrienta represión de la sentada frente a la sede del ejército el 3 de junio.

Dos de las cuatro personas fallecidas murieron por bala, y las otras dos tras ser “golpeadas y apuñaladas”, por lo que habían sido ingresadas en el hospital de Omdurman, indicó el comité de médicos en distintos comunicados.

Estas personas son víctimas “del Consejo Militar de transición” y de sus “milicias”, acusó la misma fuente.

El balance total de víctimas desde el inicio de la violenta represión el 3 de junio, cuando fue dispersada una sentada de opositores en Jartum, es de 118 muertos, expuso el Comité de Médicos.

Con llantas y ladrillos, los manifestantes empezaron desde la mañana a construir nuevos retenes en las calles de Bahri, barrio del norte de la capital. Pero, rápidamente, los policías antidisturbios intervinieron y trataron de dispersarlos con gases lacrimógenos y disparos al aire.

“Casi todas las vías de Bahri tienen retenes. Los manifestantes impiden a los habitantes ir al trabajo”, afirmó un testigo a la AFP.

Jugando tal vez una de sus últimas cartas, los jefes de las protestas llamaron el viernes a una “verdadera desobediencia” civil a partir del domingo, y advirtieron que no se detendrán hasta la instauración de un gobierno civil, su principal reivindicación desde la caída de Omar al Bashir, el 11 de abril.

Patrullas de las fuerzas paramilitares

Los manifestantes acusan a los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido, dirigidas por el temido general Mohamed Hamdan Daglo, llamado Hemeidti, de propiciar la dispersión del campamento en el centro de Jartum, ocupado por miles de sudaneses desde el 3 de abril.

El movimiento, surgido el 19 de diciembre tras la decisión del gobierno de triplicar el precio del pan, agita la amenaza de la desobediencia civil desde hace varias semanas.