Pese a que en opinión del congresista demócrata y representante para el 4to distrito de Illinois, Jesús “Chuy” García, la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador lo perfila como aliado de Donald Trump aseguró que existe buena voluntad por parte de los demócratas respecto al futuro de la relación bilateral.

En entrevista con El Economista reiteró que se valora todo lo que representa México económicamente, socialmente, culturalmente en Estados Unidos y aunque Trump politice el encuentro con fines electorales no cambiará la posición de los demócratas hacia México.

“Sabemos que Trump va a intentar manipular el encuentro con fines políticos electoreros pero eso no cambia la posición de los demócratas. Hay que recordar que las mejoras que se hicieron al tratado comercial, ahora T-MEC, se dieron por la insistencia de los demócratas en la Cámara de Representantes, eso es una visión de la buena actitud que hay en el futuro, pero de cualquier manera es penoso, desafortunado que el presidente AMLO no hubiese intentado reunirse con el vicepresidente Joe Biden, pero no hay ninguna razón por la que poner en duda o arriesgar el futuro de la relación entre los dos países”, manifestó.

Ante el papel importante que juegan los mexicanos en ambos países, Chuy García puntualizó que el presidente AMLO, en su primer viaje a Estados Unidos, debió visitar las comunidades de oriundos mexicanos en Texas, California o Chicago para escucharlos y poder entender la realidad de la gente que trabaja y aporta a la economía y sociedad mexicana desde Estados Unidos, como el envío de remesas.

“La embajadora Martha Bárcena es una persona muy profesional y se ha portado muy bien con las personas del Congreso de ambos partidos y yo quiero seguir cultivando una relación cercana con ella”, concluyó.

Para Rafael Fernández de Castro, director del Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego, el hecho de que no haya habido un acercamiento con los demócratas es un pecado grave y que tendrá un costo aunque reiteró que la acción no es un pecado mortal, pues Biden tomó la decisión de no reunirse con ningún presidente.

Además, consideró que la visita pudo ser ahorrada porque no construye nada nuevo en la relación bilateral “es una visita muy de fotografía” y “muy política”.

“Ante el repunte de Covid-19 en ambos países se nota irresponsabilidad tanto de Trump como de AMLO en hacer esta reunión, además de que la visita tiene un tufo electoral, a Trump le gusta la visita de AMLO porque él está buscando electores latinos, mexicoamericanos, siente que le va ayudar pero yo creo que no le resultará más bien se ven como líderes irresponsables”, dijo.