Joló. Al menos 20 personas murieron en un doble atentado contra la catedral de Joló, una isla del sur de Filipinas, un bastión de militantes islamitas.

El doble atentado, reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), ocurrió dos días después de conocerse el triunfo contundente a favor en referéndum sobre la creación de la región autónoma de Bangsamoro, en el marco del proceso de paz con la insurrección musulmana.

La primera explosión se produjo en el interior de la catedral de Nuestra Señora de Monte Carmelo, en el centro de Joló, en la mañana de este domingo, mientras se celebraba misa, declaró Gerry Besana, portavoz regional del ejército.

La segunda tuvo lugar en un estacionamiento, cuando llegaban las tropas, agregó Besana.

Según un comunicado de EI, dos de sus militantes detonaron los cinturones de explosivos, informó el SITE, sitio especializado en vigilancia de páginas yihadistas.

En fotos publicadas por la policía regional, podían verse escombros esparcidos cerca de la entrada de la iglesia y un camión militar dañado.

El vocero del presidente filipino Rodrigo Duterte condenó el acto terrorista.

“Perseguiremos hasta el fin del mundo a los crueles autores de este crimen, hasta que cada uno de los asesinos sea juzgado y encarcelado”, declaró el portavoz presidencial Salvador Panelo.

Cinco soldados, un guardacostas y 12 civiles murieron. En tanto, otras 83 personas resultaron heridas, añadió Besana.

Por su parte, el jefe de la policía regional, Graciano Mijares, dio cuenta de 20 muertos y 81 heridos.

La segunda bomba se encontraba en una moto estacionada en el exterior de la catedral.

“Probablemente sea un acto terrorista. Son personas que no quieren la paz. Es una pena que esto ocurra justo después de que se aprobara la ley sobre Bangsamoro”, afirmó Besana.

“Cuando se habla de terrorismo en la provincia de Sulu, el primer sospechoso es siempre Abu Sayyaf, pero no podemos excluir la hipótesis de otros responsables”, detalló Besana.

La isla de Joló es una base del grupo islámico Abu Sayyaf, acusado de los peores ataques en la historia del país, entre ellos el perpetrado contra un ferry en el 2004, que dejó más de 100 muertos.