Pekín. Embarcaciones de la guardia costera japonesa dispararon ayer sus cañones de agua contra barcos taiwaneses, en la más reciente confrontación en la disputa sobre un grupo de islotes deshabitados en el Mar del Este de China, el mismo día en que los principales contendientes, China y Japón, iniciaron conversaciones en un esfuerzo diplomático para aliviar las tensiones.

Unas 40 embarcaciones taiwanesas ingresaron a las aguas que rodean las islas ayer por la mañana, lo que desató brevemente un intercambio de chorros de agua cuando los barcos de la guardia costera japonesa afirmaron que los taiwaneses no hicieron caso a sus órdenes de abandonar el territorio.

Se trató de la primera incursión de Taiwán en las aguas cercanas a las islas inhabitadas, conocidas como Senkaku, en Japón y Diaoyu, en China.

La compra de las islas por parte del gobierno japonés, de manos de un dueño privado, ha desatado protestas -algunas de ellas violentas- en China, así como boicots informales de productos japoneses. China, Japón y Taiwán reclaman las islas, que son administradas por Tokio.

El vicecanciller chino, Zhang Zhijun, y su homólogo japonés, Chikao Kawai, se reunieron ayer en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Beijing.

Mientras ambos gobiernos parecían públicamente calmar las tensiones, las maniobras alrededor de las islas continuaban.