Al finalizar el maratón Guadalupe-Reyes, a gran parte de las personas las espera otra travesía no tan divertida: la llamada cuesta de enero, en la que los mexicanos prácticamente tienen que hacer magia con su dinero para poder solventar las deudas adquiridas en las fiestas decembrinas y, además, intentar cumplir con los gastos básicos de cada mes.

Evitar la cuesta de enero no es una tarea sencilla que se pueda planear de un momento a otro, dado que los especialistas indican que es una planeación que prácticamente toma todo un año, por lo que si bien ya puede ser muy tarde para evadir por completo la del 2017, es el momento indicado para no sufrir la del 2018.

La cuesta de enero al final se deriva del gasto que tenemos a lo largo del año; en diciembre tenemos ingresos extra como el aguinaldo o algún tipo de fondo de ahorro, etcétera, y muchas de las personas tienden a gastar por un regalo, la cena, lo que sea. Gastamos y no ahorramos, entonces llegamos a enero e implica un gasto adicional, también en términos de dinámicas de precio , advirtió Omar Morales, director de Fondos de Renta Variable de Principal Financial Group (PFG).

Un patrón que pudiera llegar a observar en enero, explicó, es que la mayoría de los precios tenderían a subir de una manera inicial, por inflación o como efecto de algún tipo de estrategia de impacto de precios; es decir, la gente afrontaría un ambiente de precios más elevado, con la misma cantidad de dinero con la que contaba hace un año.

En términos de consumo, por el puro efecto de inflación, vamos a poder consumir menos de lo que estábamos acostumbrados a consumir con el mismo ingreso; entonces, es un efecto negativo , añadió.

En este contexto, iniciar un ahorro en enero puede ser difícil, pero la clave está en elaborar un plan financiero que abarque todo el año y que incluya evitar el endeudamiento, buscar el ahorro y respetar el presupuesto.

Calendario financiero

El primer paso para evitar la cuesta de enero es hacer un presupuesto anual, tomando en cuenta obligaciones mensuales como el pago de los servicios o la renta hasta desembolsos relacionados con distintos eventos o festividades, ya que estos desembolsos no planeados, en conjunto, pueden desequilibrar sus finanzas.

Según un ejercicio de Principal Financial Group sobre los gastos fuga derivados de días festivos, asuetos, cumpleaños, aniversarios, etcétera, una persona puede gastar alrededor de 38,000 pesos al año por este tipo de eventos.

El tema de poner nombre y apellido a los gastos, en términos de qué va a hacer su presupuesto, es lo primero y más importante. Tiene sus ingresos base y también algún ingreso extra que pueda llegar, y del otro lado tendremos los gastos, esos sí, muy bien identificados; se trata de ver en qué categoría estamos gastando de más y tener la disciplina y control en el registro de datos .

Por ello, dependiendo de la situación de cada persona, el especialista propuso dos esquemas de planeación en distintos escenarios, particularmente pensando en el 2017.

El primero es el caso de una persona con muy poca o nada de deuda y lo que se recomienda es que empiece a ahorrar en función de buscar al menos preservar el valor del dinero en el tiempo; es decir, en un producto que cubra al menos la inflación y no estar ahorrando debajo del colchón.

El ahorro es importante en un entorno como el que podríamos vivir en el 2017, que no se ve tan positivo; pensaríamos en prescindir de decisiones grandes de consumo en bienes duraderos o discrecionales y mejor pensar en términos de ahorro e incluso un paso más allá en el tema de la inversión; esto para el escenario más sencillo , abundó el especialista.

Por el contrario, para una persona con un nivel de deudas considerable, Morales dijo que en un entorno de alza en tasas de interés como el que atravesamos, probablemente estará pagando más intereses y lo recomendable sería que disminuyera ese nivel de deuda y las pagara para no estar generando tantos intereses .

Asimismo, además de posponer las decisiones de consumo discrecional para cubrir sus necesidades de consumo básico, este tipo de personas debe buscar la disciplina de no contratar más deuda, sin olvidar en pensar en invertir y ahorrar para un futuro.

juan.tolentino@eleconomista.mx