Arturo no tenía tarjetas de crédito hasta hace algunos años, asegura que nunca las necesitó, ya que lo veía como algo innecesario. Sin embargo, en una ocasión, al comprar la despensa con su familia, un asesor bancario se acercó para ofrecerle una tarjeta con beneficios que consideró oportuna para ayudarlo a adquirir algunos electrodomésticos que planeaba comprar.

Los meses posteriores a su adquisición no tuvo sorpresas, hasta que un día recibió la llamada de otro banco para ofrecerle productos financieros. Rechazó la oferta. Las llamadas seguían y ahora no sólo para ofrecer tarjetas, sino también seguros de vida y de auto. Cuando cuestionó a una de las instituciones que se comunicó con él sobre cómo habían obtenido su número telefónico, éstos hicieron referencia a que sus datos fueron compartidos gracias a su autorización en el aviso de privacidad que firmó en el trámite de su tarjeta.

Seguramente esta historia puede considerarla familiar, ya que muchas veces al contratar un servicio éste viene acompañado de un documento en el que se estipula el tratamiento que le darán a sus datos personales, el aviso de privacidad, que suele pasar inadvertido pero que puede traer dolores de cabeza si no se lee con atención.

Ante esta situación, es importante que, antes de aceptar alguna cláusula de un contrato, verifique qué uso le darán a sus datos y cuáles son sus derechos, e incluso evitar que sus datos sean usados de forma perjudicial a través de un robo de identidad.

Dichos datos pueden ser su nombre, dirección, número telefónico, información bancaria e incluso datos biométricos.

En México, la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares (LFPDPPP), que entró en vigor en el 2010, garantiza el uso correcto de sus datos personales, por lo que las empresas o negocios como bancos, aseguradoras, compañías telefónicas, tiendas departamentales, inmobiliarias, aerolíneas, televisión de paga e incluso algunas escuelas están obligadas a presentar el aviso de privacidad. De acuerdo con BBVA México, estos avisos de privacidad pueden presentarse en diferentes formatos, pero todos cumplen el mismo objetivo.

“La LFPDPPP establece la protección de la privacidad de datos personales de los usuarios a través de un documento físico, electrónico, digital o sonoro, con el objetivo de que estén enterados sobre cuál es la información que se recaba por parte de la empresa al adquirir un producto o servicio”, refirió en una publicación.

Lenguaje claro

En este sentido, ProDato, empresa de asesoría para la protección de datos personales, señaló que estos avisos deben contener un lenguaje claro para que el usuario identifique fácilmente los puntos que se acuerdan en dicho documento.

“El aviso de privacidad debe ser sencillo, de fácil comprensión, y debe incluir información clara y específica sobre aspectos como quién recopila los datos, si éstos son sensibles o no, cómo revocar su uso, la forma en la que se comunican cambios al aviso de privacidad y la aceptación o negativa para autorizar la transferencia de datos a terceros”, refirió.

Un aspecto importante que el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai) detalla es que, dentro del aviso de privacidad, la empresa deberá consultar su autorización para que sea transferida su información a terceros.

Ejerza sus derechos

Actualmente tiene la posibilidad de ejercer el derecho a la protección y control de sus datos por medio de la LFPDPPP, esto a través de la ejecución de los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición (ARCO). En este sentido, BBVA México destacó que los derechos ARCO cumplen funciones específicas.

“En el derecho de acceso, el usuario puede conocer qué datos tiene la empresa, así como cualquier transferencia de datos que se realice deberá ser informada; con el de rectificación, podrá actualizar sus datos en caso de alguna modificación; con el de cancelación podrá solicitar la eliminación de sus datos cuando ya no tenga ningún producto o servicio activo, y con el de oposición podrá bloquear el uso de sus datos para fines distintos de contratación de productos o servicios, por ejemplo, el envío de publicidad o promociones”, dijo.

El Inai destacó que los usuarios podrán ejercer estos derechos directamente en la empresa o institución, en el área de atención a clientes designada especialmente a estos derechos.