Pocas veces nos sentamos a imaginar de qué manera queremos pasar nuestros años de retiro. Lo cierto es que el cambio en la forma en que vivimos y una mayor expectativa de vida bien podrían llevarnos a pensar sobre cuándo y cómo queremos retirarnos; después de todo, ésta será, un día, una etapa de nuestras vidas en la cual podamos cosechar lo que hayamos sembrado. Una fase que nos permita ser económicamente independientes, manteniendo nuestro nivel de vida.

¿Por qué pensar ahora en el retiro si aún me quedan muchos años por delante? ¿Cuándo conviene comenzar a planear para la jubilación?

La respuesta es muy sencilla: cuanto antes, mejor. La realidad es que entre más pronto empecemos, nuestras probabilidades de vivir esta etapa más cómodamente se incrementan.

¿Qué hacer para empezar a planear mi retiro? En primera instancia, presupuestar. Considerar dónde voy a vivir, estaremos aún pagando una hipoteca o rentando; conviene a su vez reflexionar sobre los costos en gastos médicos, una posibilidad para solventarlos es contratar con un seguro que nos ayude con ellos. A continuación, deberemos preguntarnos la edad a la que queremos retirarnos y cuánto capital requeriremos para vivir como tenemos pensado cuando lleguemos a esa edad.

Para esto, debemos tomar en cuenta los temas antes mencionados de vivienda y gastos médicos.

En función de esta cifra, podremos hacer nuestra planeación financiera, ya que el dinero que necesitaremos dependerá del que hayamos logrado acumular e invertir a lo largo de los años previos.

¿Cómo lograremos nuestro objetivo?

Existen varios productos en el mercado diseñados especialmente para el retiro, los cuales nos pueden ayudar a cumplir con la meta financiera que nos planteamos.

Entre éstos se encuentran los fondos de ciclo de vida.

Este tipo de fondos de inversión te permiten planificar y contar de manera sencilla con una cartera diversificada, la cual está diseñada en función de la fecha de nacimiento o bien, de acuerdo con una fecha objetivo planeada para el retiro.

Este tipo de productos componen su cartera conforme a las etapas del ciclo de vida.

Cabe destacar que este tipo de inversiones, en la medida que sean utilizadas como un plan de ahorro para el retiro, también reciben estímulos fiscales.

Las fases de acumulación, consolidación y reducción que conforman el ciclo de vida determinarán los porcentajes que el fondo invertirá en distintos tipos de activos, así como los ajustes que se requieran en función de la etapa del ciclo de vida en la que se encuentre el inversionista.

De esta forma, a medida que se acerque la fecha de vencimiento del fondo o bien, la fecha que definimos para nuestro retiro, la composición de la cartera tendrá como objetivo ir reduciendo el riesgo, recomponiéndose cada vez con un porcentaje más elevado en instrumentos de deuda y volviéndose más conservadora a medida que pase el tiempo.

Planear nuestro retiro puede ser más simple de lo que pensamos y, en realidad, nunca es tarde para hacerlo.

Conviene no tomarlo a la ligera, ya que no será cuestión de suerte, sino de una buena y adecuada planeación financiera el que podamos vivir de manera confortable y a plenitud esa etapa de nuestras vidas.

*La autora es subdirectora de Productos, Asset Management BBVA Bancomer.

arcelia.salgado@bbva.bancomer.com